Reino Unido da marcha atrás tras desplome de la libra

El gobierno impulsaba una serie de rebajas de impuestos que generó controversia y agitación en los mercados financieros.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

El ministro de Finanzas de Reino Unido, Kwasi Kwarteng, anunció que quedó sin efecto la rebaja del impuesto a la renta para los más ricos, anunciada hace unos días por la primera ministra, Liz Truss, medida que provocó agitación en los mercados financieros y que suscitó críticas por ser visto como un intento de favorecer a los más acaudalados en medio de la crisis.

“Está claro que la supresión del tipo impositivo del 45 por ciento se ha convertido en una distracción para nuestra misión de hacer frente a las dificultades de nuestro país. Como consecuencia, no seguiremos adelante con su abolición. Lo entendemos, y hemos escuchado”, señaló el ministro a través de Twitter.

Truss, quien tomó posesión de su cargo a principios de septiembre, y su ministro de Finanzas, habían anunciado el 23 de septiembre un plan de apoyo para los hogares frente a los costos de la energía, acompañado de grandes recortes fiscales. También se anunciaron otros recortes, como la supresión de las subidas del impuesto de sociedades y de las cotizaciones a la seguridad social.

El plan sumió a los mercados financieros en la confusión ante las dudas sobre la capacidad de Londres de asumir la deuda pública generada por la baja de impuestos, ante la ausencia de previsiones de crecimiento.

La libra se desplomó a su nivel más bajo de la historia, y los tipos de interés de la deuda pública del Reino Unido alcanzaron su nivel más alto desde la crisis de 2009, amenazando la estabilidad financiera del país. El Banco de Inglaterra tuvo que intervenir de urgencia la semana pasada para estabilizar la situación.

El giro de 180 grados conocido hoy, sólo horas antes de que Kwarteng pronunciase un discurso en el congreso anual de los conservadores en Birmingham, responde, según los medios británicos, a la amenaza creciente de diputados “tories” de votar en contra del plan en el Parlamento. Con la renuncia a rebajar el impuesto sobre la renta a los más ricos, el titular de Economía considera que podrá “enfocarse en llevar a cabo las partes principales del paquete de crecimiento”.

Mientras, Truss defendió el controvertido plan de crecimiento anunciado por su gobierno ante un contexto mundial “muy difícil”, en declaraciones hechas a la BBC.

En una entrevista con la cadena pública, la dirigente admitió que al revelar el programa fiscal podría haber “preparado el terreno mejor” con respecto a las medidas contenidas en el “mini presupuesto” que desató turbulencias en los mercados y hundió la libra esterlina.

La rebaja de la tasa máxima, pagada por personas que ganan más de 150 mil libras por año, hubiese supuesto un endeudamiento adicional para el Estado británico de 45 mil millones de libras, sin que Kwarteng explicara de dónde saldría el dinero. Además, había sido muy criticada por injusta en un momento del aumento del costo de la vida.

De acuerdo con los medios británicos, la decisión del gobierno había suscitado un amplio rechazo entre las filas “tories”, tal y como se constató durante el primer día del Congreso del Partido Conservador, inaugurado ayer. Truss, que asumió el poder hace menos de un mes, afrontaría una gran rebelión “tory” si intentaba obligar a sus diputados a votar a favor del plan en la Cámara de los Comunes.