Retiran leche en polvo por contaminación bacterial en Estados Unidos

Se trata de 145 mil latas que podrían contener la mortal cronobacter sakazakii.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

Reckitt, uno de los principales fabricantes de preparados para lactantes de Estados Unidos, retira desde el lunes dos lotes de 145 mil latas de su popular fórmula Enfamil, por posibles riesgos asociados a una bacteria.

Las latas de ProSobee Simply Plant-Based Infant Formula presentan “la posibilidad de contaminación cruzada con cronobacter sakazakii”, una bacteria que puede causar infecciones raras, pero potencialmente mortales en recién nacidos.

La compañía dice que no se han reportado enfermedades y que todos los lotes han dado negativo para la bacteria y lo calificó de “situación aislada”. Pese a eso, insta a cualquiera que haya comprado el producto a desecharlo o devolverlo al lugar de compra para un reembolso total.

“Tras una investigación exhaustiva, hemos identificado la causa principal, que está relacionada con un material de terceros. Hemos tomado todas las medidas correctivas apropiadas, entre ellas dejar de abastecernos de este material del proveedor, señaló Reckitt.

Los envases de la fórmula se fabricaron entre agosto y septiembre de 2022 y se vendieron en tiendas minoristas de Estados Unidos, Puerto Rico y Guam.

La cronobacter es la misma bacteria responsable del retiro de preparados de la empresa Abbott Nutrition que el año pasado provocó la escasez de preparados para lactantes en todo Estados Unidos.

Tras examinar las causas de la escasez, la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense concluyó en septiembre que una de las principales necesidades era mejorar los conocimientos científicos sobre cronobacter y las correspondientes medidas de control y supervisión

Los gérmenes cronobacter se encuentran de forma natural en el medio ambiente y pueden vivir en alimentos secos como la leche en polvo o los preparados para lactantes.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que no es frecuente enfermar a causa de esta bacteria (se registran entre dos y cuatro casos al año), pero que las infecciones pueden poner en peligro la vida de los bebés.