Retrospectiva de Lotty Rosenfeld en el Museo de Bellas Artes

El 28 de septiembre se inauguró la primera muestra de la artista en Chile, titulada “Entrecruces de la memoria 1979-2020”, que estará abierta hasta el 27 de enero de 2024.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

La exposición de alrededor de 70 obras y una cantidad ingente de documentos y recortes de prensa como material de archivo que provienen de la Fundación Lotty Rosenfeld, fue curada por Nelly Richard con investigación de Mariairis Flores, todo como parte del Programa MNBA de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado.

“La obra de Lotty Rosenfeld nos convoca a pensar en colectivo y a preguntarnos acerca de nuestros contextos sociales, mediáticos y códigos normativos. En términos artísticos, a cómo quebrar el lenguaje en su amplio sentido, y como sujetos políticos, a permanecer en la inquietud que nos hace seres críticos”, comenta Varinia Brodsky, directora MNBA.

Rosenfeld fue la primera mujer en Chile en trabajar con video, formato que la puso a la cabeza de la vanguardia tecnológica. Más adelante, junto con los artistas Juan Castillo, Fernando Balcells, Diamela Eltit y Raúl Zurita, fundó en 1979 el Colectivo de Acciones de Arte (CADA), que posteriormente sería reconocido y teorizado por Nelly Richard en lo que denominó Escena de Avanzada.

Años después, entre 1983 y 1989, formó parte de la agrupación “Mujeres por la vida”. Cabe recordar que el mismo año que se fundó el CADA, Lotty Rosenfeld hizo una de las intervenciones más icónicas en el país: una milla de cruces sobre el pavimento. Acción literal que consistió en hacer lo que indica el título, pero modificando ejes y líneas del tránsito, formando un signo más y una cruz al mismo tiempo, saliendo de lo literal del título para entrar en la polisemia del signo. La crítica al régimen dictatorial era evidente.

Vista aérea de la milla (1.609 metros) de cruces de Lotty Rosenfeld.

En palabras de la artista, la obra señala un “(…) entrecruzamiento de dos líneas, la primera impuesta por un código de reglamentación social y la segunda propuesta por el arte a modo de interrogación. La obra invita al sujeto a reflexionar sobre sus dependencias a los códigos. Esta acción de arte, que he realizado por años, tiene por objeto interrogarse acerca del problema del poder en su relación con las instituciones y la vida cotidiana. Este signo alterado ha operado como metáfora en espacios que contienen marcas históricas, sociales o políticas de algún conflicto, desde aquello que afecta a la civilidad”.

Rosenfeld representó a Chile en el Pabellón Nacional de la 56a Bienal de Venecia junto a la fotógrafa Paz Errázuriz en la muestra “Poéticas de la disidencia” (2015), bajo la curaduría de Nelly Richard.

A lo largo de su carrera, fue galardonada con importantes premios nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Especial del Jurado otorgado en 1982 por la First Tokyo International Video Biennal de Japón y el Premio Altazor de las Artes Nacionales en 2001 y 2003.

Su obra es parte de las colecciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Tate Modern de Londres, Colección FRAC Lorraine de París, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) y el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile.