River se encamina a otra final al eliminar a Cruzeiro

Después de empatar sin goles tanto el Monumental de Núñez como en Belo Horizonte, el vigente campeón de la Copa Libertadores se adjudicó la llave de los octavos de final a través de una definición por penales.

Resulta reconfortante comparar lo que sucedía en la Copa Libertadores hasta bien avanzado este siglo y lo que está pasando ahora en esa competencia. Las trampas y las batallas de entonces se han transformado en partidos limpios, de buen nivel e incierto desenlace.

La mejor prueba la dieron el martes por la noche Cruzeiro, de Brasil, y River Plate, de Argentina, disputando el paso a cuartos de final del torneo sudamericano en Belo Horizonte. El equipo local lucía una leve ventaja al haber logrado igualar sin goles en el estadio Monumental de Buenos Aires, pero no especuló. Y tampoco lo hizo el conjunto argentino, vigente campeón de la Libertadores, que buscó el triunfo como si estuviera jugando en casa.

Durante buena parte de los 90 minutos de juego, el partido fue un equilibrado concierto de buen fútbol, con individualidades brillantes (Franco Armani, Jorge Carrascal, Pedro Rocha) y continua llegada a las áreas. A los arcos, no tanto, porque la calidad defensiva y los aciertos de los arqueros impidieron que el marcador se moviera. No hicieron falta los goles, en todo caso, para satisfacer el más exigente paladar futbolístico.

Franco Armani, que ya era una de las figuras del partido, se  transformó en valor inolvidable para los hinchas de River Plate, al atajar dos de los cuatro penales que le lanzaron en la dramática definición. Fabio, el portero de los brasileños, no tuvo ninguna opción en los cuatro fusilamientos argentinos.

Otra buena figura del partido fue el árbitro chileno, Roberto Tobar, impecable en su desempeño.

Y en Argentina, las loas todavía siguen y el optimismo de llegar a otra final se acrecienta. El diario Olé lo sintetizó en pocas líneas:

“Nunca subestimen a un campeón. Nunca subestimen a un River de Gallardo, que es lo mismo. Nunca jamás… Que no hay un mango, que le falta ritmo, que todavía no está aceitado como el equipo que todos conocemos desde hace tanto tiempo, que el Mineirao es inexpugnable, que Cruzeiro igual era la bestia negra y que dos rayos no caen nunca en el mismo lugar. ¡Pelotudeces!”.

En Ecuador, Liga de Quito aprovechó su buena cosecha de visitante (ganó 3-1 en Asunción) para dejar fuera de ruta Olimpia después de empatar 1-1 en el partido de vuelta. No fue fácil el trámite. Aunque el local abrió la cuenta tempranamente, con gol de Jhojan Julio, el campeón paraguayo no sólo igualó la cuenta a los 35’, con gol de William Mendirta, sino que estuvo a punto de ganar. Desperdició dos aspectos favorables: un penal y la superioridad numérica que le dio la expulsión del Julio.

El resultado más amplio de la jornada se produjo en el partido de Palmeiras, de Brasil, con Godoy Cruz, de Argentina, que parecía uno de los más parejos. Dos a dos habían empatado en Mendoza, resultado injusto para los locales, y cero a cero estaban hasta los 12’ del segundo tiempo. En ese momento el árbitro uruguayo Esteban Ostojich cobró un inexistente penal a favor de los brasileños, y cambió todo. El resultado final fue 4-0 a favor de Palmeiras, que consiguió así también la placa de favo