Roland Garros: Novak Djokovic, como el buen vino

Con 36 años, el serbio obtuvo su tercer título en la arcilla parisina, sumó su 23 Grand Slam y, además, retomó el número uno del mundo, al derrotar al noruego Casper Ruud (4º) de 24 años, por 7-6 (1), 6-3 y 7-5, en un partido en el que primó la experiencia y la fortaleza mental sobre la juventud.

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

El buen momento de Casper Ruud y los 12 años que lo separan del serbio Novak Djokovic auguraban un duelo encarnizado en esta inédita final de Roland Garros

sin Rafael Nadal.

Y esto pareció comprobarse de entrada, cuando el noruego quebró el servicio de Novak en el primer game del encuentro.

Pero el ahora número uno del mundo no estaba para sorpresas y recuperó el quiebre en el séptimo juego, llevando el set a un tiebreak que ganó sin oposición 7-1.

La pachorra y la sangre fría de Novak en momentos clave, fueron demasiado para Casper, que no supo cerrar puntos que le eran favorables.

COMIENZO DEL FIN

El segundo set fue todo para Nole, que con un impresionante porcentaje del 80% de puntos ganados jugando con su primer servicio, no le dio oportunidades a su rival de realizar su juego.

El 6-3 con que cerró la etapa fue el fiel reflejo de la superioridad del de Belgrado.

La tercera manga mostró a un Ruud que salió a jugarse todas sus cartas. Mejorando notablemente su saque y tratando de acortar los puntos subiendo a la red en cada ocasión que se lo permitía el rival, el oriundo de Oslo llegó a ponerse 5-4 arriba. Pero allí se encontró con un Djokovic intratable, que mantuvo su servicio para igualar a 5, luego quebró al noruego en cero, para ponerse 6-5 y mantuvo el suyo cerrando la etapa y el match con un 7-5 .

Son tantos los récords que batió Novak Djokovic con este nuevo título, que hasta se inscribió como serio candidato para hacer un Grand Slam, ganando los cuatro grandes en un mismo año calendario, logro que sólo ostentan, en varones, el estadounidense Donald Budge (1939) y el australiano Rod Laver, en dos ocasiones, 1962 y 1969.

Y el primer paso de esta hazaña está a la vuelta de la esquina, cuando dentro de unas semanas se dé comienzo a Wimbledon.