Ruiz-Tagle y Vial, descubiertos en una nueva trampa

Como se sospechaba, el regreso a Blanco y Negro del ex ministro de Deportes de Piñera fue más trucho que la elección de Messi para el premio “TheBest”. Para desbancar a Mosa utilizaron miles de acciones de 21 desprevenidos clientes de la corredora, que no estaban ni ahí con apoyar en su campaña al coludido del papel “tissue”. Una muestra más de que este sistema de Sociedades Anónimas Deportivas ha resultado para el fútbol chileno tan nefasto como corrupto.

Que el tiempo actual pertenece a los frescos y caraduras, a estas alturas ya no es secreto para nadie. Nadie, por supuesto, que esté medianamente informado. Que sepa medianamente lo que pasa en el país y en el mundo. Categoría en la que por cierto no entran los “zombies” de los celulares ni los imbéciles que, para disimular su supina ignorancia, señalan muy sueltos de cuerpo que “a mí la política no me interesa, porque igual tengo que trabajar”.

¿Habrase visto idiotez más grande?

El tema es queahora se supo que el inefable Gabriel Ruiz Tagle, que volvió a presidir Blanco y Negro en lugar de estar vistiendo un monono trajecito a rayas por estafarnos durante más de una década con los precios del papel “tissue”, se dio el gustito de su vida mediante una elección más trucha que la de Lionel Messi como “TheBest”, según la FIFA.

Ocurre que, como informó el portal www.eldesconcierto.cl, el frescolín y caradura “Gabito”, al cual además se le perdieron como 2 mil millones de pesos de los destinados a los Juegos Sudamericanos de 2014 siendo ya ministro de Deportes, aparte de no haber contado jamás la firme acerca de dónde fueron a parar más de 130 millones de pesos que se obtuvieron como interés de los dineros considerados para ese evento, que se depositaron en un banco, contrariando con ello todas las normas de la administración pública, desbancó a Aníbal Mosa de la presidencia de la concesionaria que usurpó los destinos de ColoColo en desatada connivencia con Leonidas Vial, otro pájaro de cuentas y habitual visitante de nuestros tribunales cuando se trata de montar un “show” para hacernos creer a los giles de a pie que la justicia de este país es igual para todos.

¿Cuál fue la trampa utilizada esta vez?

Según investigación realizada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), el astuto Vial logró que 21 clientes, que le habían confiado a su corredora las acciones que poseían en Blanco y Negro, votaron por Gabriel Ruiz Tagle en la Junta de Accionistas convocada para decidir la nueva mesa, cambiando con ello la correlación de fuerzas al interior de la concesionaria y desbancando olímpicamente a un Mosa que -ingenuo él- llegó a esa reunión convencido de que se corría una fija para seguir al mando.

El 18 de junio del año pasado, Mosa se llevó sin embargo el chasco de su vida. El voto a favor de Ruiz Tagle de esos 21 clientes de la corredora, le otorgaron al bloque opositor cinco representantes, contra los dos que conservaba Mosa, y que en total sumaban cuatro considerando que los dos representantes del Club Social y Deportivo no querían ver ni en pintura a “Gabito”.

El problema es que esos 21 accionistas, que contaban con un derecho a voto correspondiente a 26.050 acciones, jamás autorizaron a la corredora Larraín-Vial para que sus votos fueran a favor de Ruiz Tagle. Y como Mosa tras la dura derrota se quejó más que cualquier jubilado de AFP, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) decidió investigar, para ver cuánto había de cierto en ese pataleo.

No tardaron mucho los ágiles funcionarios de la CMF para concluir que, efectivamente, la corredora Larraín-Vial, con la frescura que le es característica, por lo demás, había ejercido mañosamente el derecho a voto de esos 21 clientes que a lo mejor no estaban ni ahí con quien presidiera Blanco y Negro, mientras los dividendos por sus acciones les siguieran llegando cada fin de año. En otras palabras, había infringido el artículo 179 de la Ley 18.045, sobre el Mercado de Valores.

¿Qué estableció la CMF, de acuerdo a www.eldesconcierto.cl?

“Que es obligación de las corredoras de bolsa, para el normal funcionamiento del mercado, cumplir con el nivel de diligencia exigido en cuanto a mantener y conservar registros y respaldo de todas las operaciones relativas a los valores que mantengan por cuenta de terceros”.

Que “la conducta sancionada vulnera la confianza depositadapor los inversionistas en aquellas entidades a quienes la autoridad les otorga una licencia para intermediar valores de terceros, y que al ejercer derecho sobre los cuales no se tiene titularidad, se arriesga el correcto funcionamiento de las entidades participantes del mercado”.

En consecuencia, se determinó que “lo anterior deteriora la credibilidad de este tipo de entidades y el nivel de cuidado con que ejercen sus principales actividades, como es la custodia de valores y las operaciones que en virtud de ellos se efectúan”.

Todo este lenguaje, tan especializado como alambicado, no liberó sin embargo a la corredora Larraín-Vial de su correspondiente multa: 500 UF, que en plata de hoy equivalen a poco más de 14 millones de pesos. Una bicoca para Leonidas Vial y Ruin-Tagle, que entre mediados del año pasado y fines de abril de 2019 se dieron el gustito de dirigir nuevamente a ese club de rotitos que llevan profundamente en su corazón desde que eran niños y les trampeaban bolitas y figuritas a sus compañeritos más asopados.

El tema es que, como el fútbol nuestro de hoy es asunto más de billetera de que pasión y afectos, desde su impensada derrota Aníbal Mosa se dedicó a comprar acciones como un insano.

Resultado: en el mes de su aniversario número 94 como club, abril de este año para ser más precisos, Mosa volvió a tener en el directorio de Blanco y Negro cinco representantes, contra cuatro de la oposición, retornando en gloria y majestad a la presidencia.

Hasta puede -afortunado él- sacudirse de la pésima campaña que viene cumpliendo ColoColo, convertido a estas alturas en el peor equipo de los 16 que protagonizan nuestra mediocre competencia.

Y es que él no estaba a cargo cuando se decidió la contratación del “Comandante” como técnico, y nada tuvo que ver con los troncos que llegaron al equipo con la anuencia de dos rematados frescolines.