Salvador Allende, en femenino

La actriz Ingrid Isensee interpretó el último discurso de Allende en el documental “Con los ojos de hoy”, del periodista Víctor Gómez.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: GENTILEZA

Dentro de la multitudinaria oferta cultural septembrina vinculada con la memoria del Golpe de Estado, destaca el documental del periodista Víctor Gómez, recientemente estrenado, cuya mirada actual responde desde otro lugar a las formas de hacer memoria que provienen del marco institucional. El documental ofrece, como señala el título, una mirada contemporánea al rezago (la democracia) de los hechos fatídicos que marcaron la historia ni tan reciente de Chile. Cincuenta años es medio siglo, y estamos en el relave de la democracia.

Para este documental se leyó el discurso postrero de Allende, ese hermoso discurso que parece caer en el vacío, en la nostalgia de una esperanza (la actitud pasiva no sirve), o en el usufructo institucional representativo, que de allendista tiene poco y nada, salvo los lentes y el gesto posmoderno que vuelve todo un loop. El discurso testamentario de Allende es interpretado por la actriz Ingrid Isensee, que lo dota de un tono único, dando paso a una voz femenina que tanto necesitamos, sin que sea eco del vozarrón de nadie.

La actriz se refirió a su participación en “Con los ojos de hoy”: “En estos días en los que se pone en duda la condición demócrata de Salvador Allende, me llenó de orgullo poder interpretar el que tal vez sea su momento más emocionante y democrático, y por otra parte fue hermoso tener la oportunidad de decir un texto tan bello, tratando de seguir la misma cadencia y ritmo que el Presidente tuvo al momento de decirlo. Agradecer la invitación a este proyecto tan bonito. Fue súper emocionante participar, fue súper emocionante decirlo y fue muy grato el momento en que grabamos la voz”.

A propósito de la versión femenina del discurso de Allende, que se acuerda de las mujeres en plena alocución, hecho inédito en la historia política de Chile, sobre todo porque las menciona en tanto sujeto político y no de manera retórica, el sociólogo Darío Quiroga señaló lo siguiente: “Toma una decisión editorial el director, en el transcurso del documental, de regalarnos el último discurso de Salvador Allende, pero no en voz de Salvador Allende, sino en una voz femenina de hoy día, y en eso hay una cosa interesante. Toma la decisión de que hay otra voz y con eso la saca de un lugar de sacralidad y lo pone en combate, lo pone como un ejercicio de bueno, hay que empezar. Eso me pareció interesante, complejo, quizá me habría hecho brotar más lágrimas la voz de Allende, pero es un ejercicio lleno de futuro”.

El documental fue estrenado el viernes pasado en el Centro Cultural de San Joaquín, cuyo gran mérito es actualizar la historia pasada, la memoria, en el presente, único lugar para cambiar las cosas que, dicho sea de paso, están más lejos de cambiar que de tomar un rumbo aún peor.

En el documental hay una muestra universal del Chile contemporáneo, un país que ni siquiera el propio Allende pudo atisbar: un sobreviviente del Sename, un activista de la comunidad LGTBIQ+, un campesino de Cabildo que hace frente a las sequías, un dirigente medioambiental de la zona de sacrificio de Quintero-Puchuncaví, una migrante haitiana, una profesora jubilada y una joven víctima ocular del estallido social.

Como se ve, un país con el podemos identificar la realidad presente.