Sandrino Castec y el Superclásico: “No andan muy bien, pero los dos tienen posibilidades”

En la antesala del duelo de Colo Colo y la U, el gran goleador azul de los años 80 empieza pesimista y después el corazón lo lleva a pensar en una victoria del equipo de sus amores.

Por JULIO SALVIAT / Foto: ARCHIVO

El hincha futbolero lo tiene en la memoria por el gol de chilena que le hizo a Ubaldo Fillol en Mendoza cuando la Roja tenía en la mira el Mundial de España 82. El seguidor de la U lo tiene enquistado en el alma por tantos goles que hizo con la camiseta azul.

De todo eso, hay uno que Sandrino Castec tiene grabado en el corazón:

“Fue como en los clásicos de antes, con 80 mil personas mirando y todo el país esperando el resultado. Días antes había perdido una apuesta y, para pagarla, tuve que encresparme el pelo. Me veía bien ridículo, pero jugué muy bien e hice el 2-1 con que ganamos a Colo Colo. Tiene que haber sido entre 1980 y 1981”.

Hoy es fácil encontrar los datos. Ocurrió el 1 de junio de 1980. Los albos ganaban hasta los 82’, con gol de Mané Ponce, y Alberto Quintano logró la igualdad. Fue a los 90’ cuando Castec venció a Adolfo Nef y sus compañeros hicieron una montaña, con él abajo, para festejar.

Sandrino y la azul de Universidad de Chile.

“Con Colo Colo eran los partidos más bravos que podíamos jugar. Hoy le llaman Superclásico, pero son poca cosa al lado de los clásicos de entonces. De partida había jugadores más renombrados. Cuando llegué al primer equipo, se estaba yendo Juan Carlos Sarnari, por darle un ejemplo. Después llegaron José Luis Ghiso y el Bambino Veira. Y en el equipo había jugadores de renombre: Alberto Quintano, Esteban Aránguiz, Eduardo Peralta, Jorge Socías… Y al otro lado, para qué le digo: Carlos Caszely, Ramón Ponce, Carlos Rivas, Severino Vasconcelos, Juan Carlos Orellana… ¡Era otro nivel!

Sandrino se perdió el Mundial de 1982 por una factura de rodilla que lo tuvo ocho meses alejado de las canchas. Luis Santibáñez lo invitó como acompañante, pero Fernando Riera, que dirigía a la U, le negó la autorización. “Dijo que, si iba, se iba a retardar mi recuperación”.

Con sobrepeso, pero haciendo siempre actividad física, Castec mira con cierta lástima lo que está ocurriendo con el equipo de sus amores y con especial preocupación lo que puede suceder este domingo en el estadio Monumental:

“La posibilidad de que la U rompa la racha adversa es muy escasa. Es cierto que ganó tres de los últimos partidos y empató el cuarto, pero sin mostrar un sistema definido de juego, el revés de Colo Colo que uno sabe bien a qué juega”.

De pronto asoman gotitas de optimismo:

“Ninguno de los dos equipos está en su máxima productividad, pero estos partidos dejan posibilidades para los dos. La U mejoró mucho en defensa con la experiencia de (Matías) Zaldivia y la fortaleza de (Luis) Casanova, y podría terminar con el arco invicto. También tiene otros valores, como (Darío) Osorio y (Lucas) Assadi, pero hay que ordenarlos y foguearlos”.