Santa Marta entrega 10 toneladas de residuos orgánicos para alimentar animales en Chillán

A raíz de los incendios forestales que afectan a tres regiones de la zona sur del país, el consorcio encargado del tratamiento del 30% de los residuos de la Región Metropolitana, hizo un significativo aporte.

Por EL ÁGORA / Fotos: GENTILEZA

En la última semana nuestro país ha sido azotado por grandes incendios forestales en diferentes zonas de nuestro país, dejando damnificados y sin hogar a muchas familias y, por consiguiente, sin alimento a sus animales.

Por esto, Consorcio Santa Marta junto a la Fundación Realim viajaron hasta Chillán, Región del Ñuble, donde hicieron entrega de 10 toneladas de residuos orgánicos para ser distribuidos en los sectores más afectados.

Más de 30 agricultores y apicultores de la zona llegaron hasta el punto de acopio dispuesto por la Cooperativa Eléctrica de Ñuble (Copelec) para recibir estos residuos orgánicos que les permitirán mantener con vida a sus animales en medio de esta catástrofe que enfrenta el país.

“En Consorcio Santa Marta estamos comprometidos con las comunidades, por eso nos organizamos con Fundación Realim y el Ministerio de Agricultura para realizar esta entrega de residuos orgánicos para sus animales, que sabemos son muy importantes para el desarrollo de la economía de la Región. Esto nos permite también concientizar a las personas sobre la importancia de la reutilización de residuos, ya que de esta forma podemos transformarlos en recursos para ayudar a otros”, indicó Francisca Donoso, jefa de Asuntos Corporativos de Consorcio Santa Marta.

Hace más de un año Consorcio Santa Marta generó una alianza estratégica junto a la Fundación Realim, institución que se dedica a la recolección y reutilización de residuos orgánicos para alimentar a animales con escasez de alimentos, producto de las intensas sequías que se viven en la Región Metropolitana.

De este modo, ya se han reutilizado a la fecha más de 370 toneladas de frutas y verduras como alimento para los animales de las comunas de Paine y San José de Maipo, beneficiando a cerca de 200 familias que viven de la ganadería. Hoy, esa ayuda se expande y llega a la Región del Ñuble.