Santiago 2023: “Nuestras 19 medallas son producto de una planificación a largo plazo”

Francisco Carrasco, entrenador jefe del equipo de paratenis de mesa de Chile destaca las razones del éxito en los Juegos Parapanamericanos.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Fotos: ARCHIVO

El paratenis de mesa se convirtió en el deporte central para Chile en los actuales Juegos Parapanamericanos de Santiago 2023. Desde el jueves 16 al lunes 20, un equipo de 16 deportistas de Chile (11 varones y 5 damas) se transformaron en una fábrica humana de medallas.

Produjeron en nombre del país 19 metales: siete de oro, ocho de plata y cuatro de bronce. Con esta cosecha, más la obtenida por otros tres deportes, el parapower lifting o levantamiento de pesas (tres oros y un bronce), la paranatación (una plata y dos bronces) y el paraciclismo ruta (un bronce), Chile ya igualó los oros obtenidos en Lima 2019 y se ubicó temporalmente en el cuarto lugar del medallero general.

¡Asombroso, emocionante, inédito, a ratos increíble! La felicidad cundía en el Centro de Entrenamiento Olímpico (CEO I), en la comuna de Ñuñoa. Seres humanos con múltiples problemas físicos no tienen límites para superarlos y salir adelante, pasaba por la mente de los cerca de mil espectadores en la sede del paratenis de mesa.

De esos sentimientos Chile ha sido testigo en los últimos días producto de presenciar por televisión o en directo los Juegos Parapanamericanos de Santiago 2023.

Horas previas a la tarde del lunes 20, se presumía que la sede del CEO iba a ser una fiesta del paratenis de mesa de Chile.

Desde las 16:00 hasta las 19:00 horas, se desarrollaría la última jornada de este deporte con nueve finales, todas en los juegos de dobles. Los únicos países en disputa eran Brasil y Chile. El primero, una potencia mundial en el paralimpismo en general y, en particular, en el deporte de la mesa y las paletas. Chile, en cambio, una nueva potencia de América en este paradeporte en los últimos años.

Así es. Uno de los artífices de estos triunfos ha sido el principal entrenador del equipo de paratenis de mesa. Se trata de Francisco Salvador Carrasco Rubilar, 56 años, un hombre sencillo, muy tranquilo, a quien le gusta la lectura, apasionado con su labor de entrenador, que comparte su tiempo con una pequeña empresa para mantener piscinas. Carrasco, en busca de la concentración del equipo, los mantuvo en Rengo durante una semana antes de la competencia continental.

Luego de las 19 medallas, el técnico destacó que este gran logro se debía a varias razones, pero rescató principalmente una: la planificación de largo plazo que ha habido desde que se asistió a los Parapanamericanos de Guadalajara en el 2011.

-Como entrenador, cuéntenos sus impresiones sobre el actuar del equipo de Chile.

“Estamos muy orgullosos de lo que hicieron los y las muchachas desde el jueves 16. Esto ha estado muy planificado y no se ha generado de un día para otro. Aunque así ha sido, sorprende cómo han absorbido todo lo que esperábamos de cada deportista. Por darles un ejemplo, Ignacio Torres y Matías Pino vienen jugando y trabajando en un fluir constante desde hace dos años, con lo que hoy se corona para cada uno de los 16 deportistas un trabajo largo en que ellos son los actores esenciales, con el apoyo de la Federación, el Comité Paralímpíco, el IND y las familias”.

-¿Cómo se posiciona con esta actuación el paratenis de mesa?

“Desde el 2017 Chile ha crecido mucho en este deporte; somos un equipo grande en cantidad y hemos ido ganando calidad; nos hemos posicionado detrás de Brasil, una potencia mundial, en varios torneos de América, en juveniles y adultos. Para continuar en este proceso de crecimiento, es necesario inyectar más recursos para tener giras, especialmente por Europa. A lo anterior, hay que sumar que a partir de este evento tendremos como lugar de preparación el maravilloso Centro de Entrenamiento Paralímpico del Estadio Nacional, que nos evitará estar deambulando por diferentes recintos”.

-¿Cuántos entrenadores trabajan establemente con este equipo?

“Somos dos entrenadores estables, Cristofer Godoy y quien habla. Cuando hay torneos como éste, en que se juegan más de dos partidos en paralelo, se incorporan entrenadores adicionales, quienes en Santiago 2023 han sido Rafael Viancos, Pablo Gaete y Cristián Fuenzalida, todos muy importantes y pedidos en forma especial, como ha sucedido este lunes en que éramos cuatro técnicos”.

Carrasco (derecha) junto a Luis Flores, medalla de oro en Santiago 2023.

-Usted nos habla de planificación. Explíquenos cómo se lleva ésta a afecto.

“Estoy a cargo de la selección desde el 2011. Fuimos a Guadalajara ese año; el 2015 estuvimos en Toronto, el 2019 en Lima y ahora en Santiago 2023. Es decir, ha habido estabilidad. Son cuatro Juegos Parapanamericanos. En el 2007, en Río, Brasil ganaba el oro en todas las pruebas. Hoy, ellos aún nos superan, pero nos miran con mucho respeto. Si analizan eso, tenemos que decir que las autoridades en general han creído en este proceso. Por eso nos hemos desarrollado, hemos logrado esta inmensa cantidad de medallas, que, insisto, no son producto del azar, sino que es fruto de un trabajo de largo plazo”.

-Este tipo de trabajo, que podríamos llamar “modelo del paratenis de mesa” ¿se puede replicar en otros paradeportes de Chile?

“Definitivamente. Desconozco lo que hacen internamente otras federaciones del Comité Paralímpico, pero por supuesto que este tipo de trabajo, llevado a las características de cada deporte, se puede y tiene que replicar. Insisto, la planificación es el único método para lograr resultados en cualquier campo, incluido el deportivo. El salto que estamos dando hoy como paratenis de mesa, también es un salto para Copachi y todos los deportes que lo integran. Todos los deportes tienen que tener en todo el país más niños discapacitados jugando, no en sus casas. Las personas discapacitadas merecen tener este tipo de desarrollo”.

-Los jugadores coinciden en que el equipo es como una familia y que ésta es producto del trabajo de los técnicos. ¿Cuál es la clave de la hermandad que se ve entre los jugadores?

“No sé si será la clave, pero yo como jefe técnico del equipo soy muy exigente, al punto que a veces me siento mal siendo así. Hace pocos días, cuando uno de los muchachos ganó una medalla, me agradeció ese rasgo. Sí, creo en el trabajo comprometido y si queremos dar el salto mundial, porque estoy convencido que podemos darlo, éste es el camino, el que no podemos evitar. Ahora tendremos un descanso de dos semanas, pero luego comienza la concentración para los Paralímpicos de París, que es en ocho meses más y donde estarán presentes por derecho propio quienes ganaron las cuatro medallas de oro individuales, algunos más por ranking (Ignacio Torres es el quinto del mundo y está prácticamente listo, tenemos que mantenerlo), y haremos lo imposible para sumar algunas parejas”.

-¿Se puede afirmar que Santiago 2023 ha sido un trampolín y que París será la reafirmación?

“Sí, pero esas son palabras mayores. Quiero y queremos tener la presión de alguna medalla paralímpica, estamos trabajando para aquello, pero ello requiere de mucho trabajo, seguir con la planificación y de que las autoridades entiendan que hay decisiones que podemos modificar y mejorar”.

-En estos días vimos como parte del público a la sicóloga del Centro de Alto Rendimiento, Claudia Larenas. ¿Ella es parte del equipo?

“El equipo técnico, médico y administrativo lo componemos varias personas. El trabajo sicológico es otra de las fases clave que hemos tenido. Sin esa labor no habríamos podido lograr las 19 medallas. Está Claudia Larenas del CAR y también está Yanireth Hidalgo, sicóloga de Copachi. Cada paratenimesista tiene que tener un trabajo sicológico. Trabajamos la presión del público, la presión de cada momento del partido. Este deporte es definitivamente mental”.