Se cumplen veinte años del sitio web Memoria Chilena

La Biblioteca Nacional celebra las dos décadas de este sitio que ha sido pábulo de tanto estudiante e investigador, como de curiosos que inician sus escarceos literarios en línea.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Tal vez inspirado en Gallica, el portal de la Biblioteca Nacional de Francia, como muchas cosas que antes se hacían en Chile, comenzando por la República, una vez entrado el siglo XXI hubo que preguntarse qué hacer con todos los documentos, libros y archivos de difícil consulta por su estado de conservación. El internet era una nave o una nube que llegaba para quedarse; la Biblioteca Nacional debía modernizar el acceso a las consultas bibliográficas y se propuso una solución que hoy cumple 20 años de servicio a la comunidad lectora.

La institución más antigua de nuestro país guardaba dos siglos de historia de la República y períodos anteriores que sólo podían ser consultados en físico, en las dependencias del inmueble sito como entre la rima de Alameda y Moneda. Así, la idea era volver accesibles los documentos de la Biblioteca Nacional y leer en línea.

Ya el 2001 se comenzó a pensar en un modo que ampliara el acceso a las colecciones. En otras palabras, un sitio web que contuviera los documentos digitalizados disponibles para lectura en línea y descarga. Desde la Biblioteca y los medios, también desde la literatura, más de alguno puso el grito en el cielo por el cambio en el formato de consulta y lectura de los materiales.

A dos décadas, la digitalización de documentos ha sido una buena herramienta y el papel sigue siendo irremplazable.

Lo importante era leer. El 2002 encontró al proyecto con unos 100 primeros minisitios configurados a base de entradas del tipo “Temas clave de la cultura chilena”: Mauricio Rugendas, Gabriela Mistral, la guerra del Pacífico, Lira Popular, seguro obrero, entre una cantidad de contenidos todavía muy jerarquizados históricamente.

Hoy la búsqueda es distinta; el tiempo ha pasado y los criterios de digitalización se han ampliado y lo siguen haciendo. En ese sentido, la Biblioteca Nacional ha crecido. Finalmente, el 3 de octubre de 2003 se lanzó al público lector Memoria Chilena y su singular mariposa, Vanesa carye, bastante común estos días de dubitativa primavera. Tal vez haya sido escogida como símbolo de lo que podemos ver y leer de nuestra realidad.

Gran parte de la formación de la gente que hoy escribe y lee se debe a este sitio, sobre todo en provincia, dando cuenta del énfasis descentralizador de la iniciativa, que nos abrió a una nueva forma de leer y consultar; al tiempo que leíamos, aprendíamos a ocupar plataformas de búsqueda bibliográfica, parte fundamental de la lectura: cómo encontrar lo que quiero leer.

Ya han transcurrido 20 años de Memoria Chilena que hoy cuenta con 968 minisitios y alrededor de 36 mil contenidos digitales visualizables y descargables desde la plataforma, entre los que destacan libros, revistas, manuscritos, diarios, fotografías, mapas, grabados, registros sonoros y audiovisuales.

Este espectro de formatos representa en buena medida lo que nos interesa conservar y consultar, ampliando el acceso de todo ese material en un sitio vasto y de gran factura.

Soledad Abarca, directora de la Biblioteca Nacional, señaló la importancia de digitalizar para la preservación. “Un ejemplar está expuesto a daño cada vez que sale del depósito y es manipulado por las personas. La posibilidad de revisarlo de forma digital evita ese daño y guarda para la posteridad la imagen del objeto patrimonial, en buen estado”.

Durante estas dos décadas de funcionamiento Memoria Chilena es un sitio referencial ineludible para toda búsqueda bibliográfica. “Su éxito lo ha convertido en modelo e inspiración de múltiples proyectos de divulgación de historia, cultura y patrimonio cultural. Memoria Chilena fue el primero de los proyectos digitales de la Biblioteca Nacional y, a partir de esa experiencia, emprendimos más proyectos: el sitio para el público infantil, Chile para Niños (creado en 2005), el repositorio Biblioteca Nacional Digital (lanzado en 2013), el catálogo Descubre y el Archivo de la Web”, explica Abarca.

Por otra parte, entre las instituciones que hn colaborado con el sitio Memoria Chilena se encuentran Cenfoto-UDP, el Centro Sismológico Nacional, el Centro Cultural La Moneda, la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, el Circo del Mundo–Chile, la Subdirección Nacional de Museos, el Programa de Archivos Escolares UC, la Universidad de Magallanes, Wikimedia, la Editorial Universitaria y el Museo de Arte Popular Americano.

Para esta importante conmemoración institucional se ha preparado un calendario de celebraciones que contempla algunas actividades. Este jueves 26, en la Sala América de la Biblioteca Nacional, se llevará a cabo una ceremonia con autoridades, instituciones colaboradoras y la comunidad de usuarios y usuarias.

Además, durante el mes se ha difundido en redes sociales una muestra con los “20 minisitios más importantes para Memoria de Chile”, una suerte de espejo de la realidad nacional a partir de los contenidos más consultados o más relevantes de la institución.

También se implementarán algunas mejoras de diseño en la portada de la página con el fin de visualizar de manera óptima contenidos y actualizaciones. Por último, para quienes siguen la web, Memoria Chilena publicará un nuevo libro para colorear, descargable desde el sitio para imprimirlo.