Se huele una final argentino-brasileña en la Libertadores

River Plate y Boca Juniors asoman como favoritos por un carril, mientras que equipos brasileños deberían ser los semifinalistas en el otro. Si no hay sorpresas mayúsculas millonarios o zeneixes disputarán el codiciado trofeo con Gremio o Internacional de Porto Alegre.

Mientras el interés de los aficionados chilenos se concentra en los Juegos Panamericanos y, en menor medida, en el comienzo de la segunda rueda del campeonato nacional, en el resto del continente aún hay entusiasmo por lo que sucede en la Copa Libertadores.

Con los cuatro representantes nacionales tempranamente eliminados, los octavos de final transcurrieron sin mucho ruido por estos lados. Seis equipos brasileños, cuatro argentinos, tres paraguayos, dos ecuatorianos y un uruguayo  fueron los participantes en esta etapa. Y en la mayoría de los casos, la calidad se impuso sobre el suspenso.

La serie se cerró el jueves por la noche, en Asunción, con la holgada victoria de Gremio sobre Libertad. Era tan escasa la fe los paraguayos en su equipo, que el encuentro se disputó en un estadio semivacío. El 0-2 sufrido por los guaraníes en tierras brasileñas les pareció tarea demasiado pesada, y se quedaron en casa. Y tenían razón: Gremio liquidó tempranamente la serie al anotar dos goles en los primeros minutos de juego y puso pronto la lápida al conseguir el 3-0 antes del descanso. Con marcador global de 5-0, el más amplio en la serie de octavos, el equipo de Porto Alegre se ganó un lugar entre los ocho mejores.

De este modo se unió al campeón vigente, River Plate, que se desembarazó con dificultades (definición con penales) del poderoso Cruzeiro, con el que empató sin goles en los dos partidos; a Boca Juniors, que tuvo menos dificultades ante Atlético Paranaense, al que venció a domicilio (1-0) y en casa (2-0); a Flamengo, que también sufrió ante Emelec  (0-2 y 2-0) y venció con penales definitorios; a Cerro Porteño, que dejó en el camino a San Lorenzo de Almagro, y a Internacional de Porto Alegre, que derrotó como visita (1-0) y en casa (2-0) a Nacional de Ontevideo.

El choclo se desgranó y, como por arte de magia, la proporción por países se mantuvo:  a octavos de final llegaron cuatro de los seis brasileños, dos de los cuatro argentinos, uno de los dos ecuatorianos y uno de los tres paraguayos. Y se fue el único uruguayo.

El sorteo, sabio esta vez, puso en el mismo camino a River y Boca, que deberán medir sus fuerzas ante Cerro Porteño y Liga Deportiva Universitaria. El favoritismo de los finalistas de la Libertadores pasada es notorio.

Y curiosamente, por el otro carril, se toparán los cuatro representantes bresileños. Flamengo recibirá a Inter y luego lo visitará, mientras Gremio partirá como local y terminará como visitante frente a Palmeiras.

Bonitos duelos, en consecuencia, aptos para mirarlos y admirarlos con la añoranza porque no hay chilenos, pero con la tranquilidad que da el hecho de ser neutrales.