Semana crítica: Milei otra vez viaja a Estados Unidos mientras Argentina arde

El martes el mandatario volverá a subirse a un avión, su cuarto viaje en cinco meses de gestión, esta vez con destino a Silicon Valley, sede estadounidense de varias compañías globales de tecnología, ubicada en la bahía de San Francisco, California.

Por IVÁN E. GAJARDO MILLAS, desde Buenos Aires / Foto: ARCHIVO

La semana recién pasada fue complicada para el presidente ultraderechista argentino Javier Milei, que protagonizó un conflicto diplomático con España, uno de los más graves de la historia bilateral, evitó responder sobre la crisis social que incendia la nortina provincia de Misiones y sufrió el primer conato de corrida cambiaria de su gestión, mientras volaban los rumores sobre un reseteo de su gabinete.

La que inició hoy tampoco anuncia días muy apacibles para el mandatario autodesignado líder mundial de la libertad, quien intentó tapar el sol con los dedos a través de la presentación de su último libro en una curiosa ceremonia que desembocó en concierto rock con él como estrella central, en el emblemático Luna Park porteño.

El roce diplomático con Madrid, generado por comentarios ofensivos del libertario hacia la esposa del presidente Pedro Sánchez, terminó con una nueva crisis diplomática y la retirada de la embajadora española en Buenos Aires, María Jesús Alonso Jiménez, y una situación de tensión bilateral que no parece encontrar cauces de solución en el corto plazo.

El fallido “Pacto de Mayo”, en tanto, como se denominó a una convocatoria del presidente a los gobernadores de las 23 provincias en busca de anudar un consenso sobre 10 puntos que cimentaran la gobernabilidad, terminó en una derrota que la Casa Rosada buscó disimular convocando un acto en el que sus seguidores apenas lograron llenar algo menos de la mitad de la cordobesa San Martín, frente al Cabildo.

El martes el mandatario volverá a subirse a un avión, su cuarto viaje en cinco meses de gestión, esta vez con destino a Silicon Valley, sede estadounidense de varias compañías globales de tecnología, ubicada en la bahía de San Francisco, California.

Allí tiene una abultada agenda, que incluye una reunión con el dueño de Meta, Mark Zuckerberg, y otro posible nuevo encuentro con el magnate Elon Musk, muy interesado en el litio argentino.

En Buenos Aires, mientras tanto, se definirá el destino de la denominada Ley Bases y del paquete fiscal, que aún no logran dictamen en el Senado. De este resultado depende, señalaron fuentes, la eyección o no del jefe de los ministros, Nicolás Posse, para cuyo reemplazo ya suenan varios posibles nombres, entre ellos el del ministro del Interior Guillermo Francos.

El panorama se completa con que desde mediados de mayo, la nortina provincia de Misiones es un polvorín iniciado por reclamos salariales de los gremios estatales, que se agravó con un campamento policial en la ciudad de Posadas.

La crisis en el norte, sin embargo, amenaza con extenderse luego que en los últimos días saltaran a la luz reclamos salariales similares en otras provincias, entre ellas Mendoza, donde los trabajadores judiciales decidieron extender un paro iniciado hace dos semanas por mejoras, mientras que en Rosario fueron los municipales los que encabezaron un paro con reclamos similares.

¿FIN DE LA LUNA DE MIEL?

Si bien el ruido cambiario de la semana pasada se tranquilizó este lunes y el dólar se ubicó en los 1.225 pesos argentinos (1.212 pesos chilenos, aproximadamente), tras llegar a $1.300 el viernes pasado, una serie de sondeos sugiere que la “luna de miel” entre el libertario y sus votantes empieza a vislumbrar su final.

Un reciente informe de la consultora Zuban Córdoba y Asociados registra que a casi seis meses después de haber asumido la presidencia, el 53,2% de los argentinos desaprueba las medidas del gobierno de Javier Milei.

De acuerdo al sondeo, el 74% opina que «el ajuste lo estamos pagando todos» y el 65% se manifestó en desacuerdo con una declaración del mandatario realizada a una radio local, en la que aseguró que «los salarios empezaron a ganarle a la inflación».

Otro dato preocupante para el libertario: el 41% dice que llega a fin de mes “con lo justo”, mientras otro 41% “no llega a fin de mes”.

«Parece que la constante entre tensión y esperanza son los pilares en los cuales se sustenta el gobierno. Cuando preguntamos sobre los sentimientos que genera el actual estado del país un 29% responde esperanza, pero seguido de 22,3% tristeza y un 20,7% de vergüenza», según explica el reporte realizado entre el 17 y 19 de mayo.

LA “LEY BASES” CHOCA CON LA VOLUNTAD POPULAR

Otro estudio aporta evidencias que ponen un manto de dudas sobre el mantra ultra difundido en redes de que el avance contra la presencia estatal como garantía de derechos sociales cuenta con sostenes políticos y culturales firmes en la ciudadanía.

El sondeo del Programa de Investigación Regional Comparada de la Estructura Social Argentina (PIRC-ESA), un programa federal interuniversitario, identifica una mayoría que se expresa a favor de la presencia estatal en ámbitos relevantes de la vida social, lo que contrasta fuertemente con la dirección de los debates que los legisladores sostienen en este momento en el Congreso.

El trabajo, basado en una encuesta probabilística presencial de 1.500 casos a nivel nacional, relevada entre abril y mayo y del que participaron destacados investigadores de Ciencias Sociales de quince universidades argentinas, registra que lejos de la liberalización de mercados de bienes y servicios contenida en la Ley Bases, el 81% de la población encuestada se pronuncia a favor de la regulación y del subsidio de tarifas y servicios, el 76% considera que el Estado debe intervenir en el mercado inmobiliario poniendo tope a los alquileres y el 72% que debe garantizar el acceso al financiamiento de la vivienda única familiar.

El sondeo registró asimismo fuertes niveles de rechazo a la mercantilización de los servicios sociales básicos tradicionales: salud y educación; mientras el 78% está en contra de arancelar la atención en los hospitales públicos, el 86 % entiende que el Estado debe garantizar la educación de nivel primario y secundario y el 83,5% está en contra de arancelar las universidades, en sintonía, esto último, con la masiva movilización universitaria federal de abril.

La sociedad argentina, concluye el trabajo, tampoco se desentiende de la responsabilidad social frente a la indigencia: el 82% considera que es obligación del Estado proveer alimentos a los comedores populares.