“Señor Almandoz, usted no necesita suerte, necesita un milagro”

El periodista Marcelo Cheloi comparte los motivos que le permiten vaticinar un mal pasar a Héctor Almandoz como técnico de Deportes Antofagasta: “No se entiende, pero bajo ningún tipo de óptica, la decisión de traer a un entrenador sin experiencia en primera división y que sólo dirigió clubes donde Factor One está presente como dueño”.

Por Marcelo Cheloi

El día en que se hable de fútbol en Chile, desde una mirada totalmente objetiva en base a rendimiento y paladar, será el momento de no ver más en nuestra liga profesional a entrenadores como Héctor Almandoz. Más allá de su pasado como futbolista que a nadie imagino le interesa porque en Chile, ni siquiera la presencia de jugadores nacionales en el último tiempo ha detonado un interés particular o masivo por la cobertura de Vélez Sarsfield en la Argentina. 

Con esta decisión, Deportes Antofagasta no sólo se dispara un balazo al pie por levantar la misma tierra que siempre intentan tapar bajo la alfombra, sino que pone nuevamente en tela de juicio las verdaderas capacidades de Jorge Sánchez para dirigir un club de fútbol y, como consecuencia, también invita a saber qué tipo de trabajo es el que realizan sus asesores. 

¿Qué es lo que hace un representante de futbolistas como Diego Braga hablándole constantemente al oído? ¿Y su gerente deportivo Víctor Oyarzún qué tipo de aporte concreto realiza para el beneficio deportivo de la institución? Dos tipos que sólo se sabe trabajan para “JS” pero nadie realmente entiende para qué están. 

En este sentido no se entiende, pero bajo ningún tipo de óptica, la decisión de traer a un entrenador sin experiencia en primera división y que sólo dirigió clubes donde Factor One está presente como dueño. No sólo en Chile, sino que en toda su carrera. 

Almandoz puede decir que tiene contacto directo con gente de Vélez y que tuvo la opción de tomar algún otro equipo, pero la realidad es que sus campañas tanto en Rangers como en Copiapó están por debajo del 50% de efectividad, con un gusto muy amargo para ambas hinchadas que de ninguna manera lo extrañan, por el contrario, nada más falta leer un poco twitter para entender que durante su paseo en Primera B, el entrenador no pudo cumplir nada de lo que prometió cuando fue presentado. 

Al llegar a Talca lo presentaron con dos preparadores físicos y un ayudante. Es un hecho entonces que Factor One a través de Felipe Muñoz y ahora Jorge Sánchez no le han permitido trabajar con su gente de confianza salvo su ayudante. Por otra parte y como buen argentino, es llamativa su exagerada confianza y frases clichés: “Mis primeros defensores serán mis delanteros”, “debemos ser un equipo solidario”, “tenemos que tener carácter y hambre de ganar”, “juegue quien juegue del plantel, todos deben estar bien predispuestos para estar”. Impresionante tanta venta de humo para un entrenador, insisto, que no ha ganado nada y llega a dirigir a uno de los mejores planteles (por apellido) del fútbol chileno. 

Y lo peor de todo es que ya entró mal. Cuarenta y ocho horas antes de ser presentado oficialmente vía twitter, pude hablar brevemente con él para preguntarle si era verdad lo de Antofagasta. Por supuesto lo negó todo. 

Yo cuestiono eso. ¿Por qué la necesidad de seguir el juego de Jorge Sánchez y mentir? Si Almandoz me decía la verdad y me pedía silencio, ¿qué hubiese pasado si yo ventilaba todo? Lo hubiese traicionado y por ende habría quedado mal con él. Pero se dio a la inversa. Ese poco tacto lo asocio a un bajo nivel de inteligencia a la hora de afrontar, como él mismo dijo: “El mayor desafío de mi carrera”. 

Una lástima por él, porque luego de que fracase en Antofagasta ¿para dónde irá? ¿Lo devolverán a Rangers y comenzará otro ciclo de “factoring”? Porque su techo en lo futbolístico es evidente. 

Fue incapaz de llevar a Rangers y Copiapó al ascenso directo. Fracasó en dos liguillas y ahora toma un acorazado como Antofagasta. Habrá que ver cuándo será el momento en que se estrelle con un iceberg en condiciones climáticas de cielo despejado. Es así. Quizás él no lo sabe y hasta me da un poco de lástima por él. 

No debe ser muy positivo tener de jefe a ignorantes del fútbol como Felipe Muñoz y ahora Jorge Sánchez, pero mi pregunta para él, con mucho respeto: cuando le vaya mal en Antofagasta ¿qué será de su carrera como entrenador? Porque los días los tiene contados en el cargo si en la primera reunión con su nuevo presidente tendrá que “comerse” la obligación de armar un once titular con mínimo ocho jugadores que como empresario “JS” necesita vender. 

Así que señor Almandoz, usted no necesita suerte, necesita un milagro para que le vaya “relativamente” bien al mando de Deportes Antofagasta. Si alguna vez se vuelve a jugar en el corto o mediano plazo, veremos también con qué intención lo trajeron para comandar a un equipo que en los papeles debería pelear por el campeonato. ¿Estará preparado para pelear arriba?