Serie Mundial Qatar 2022, capítulo 5: España quiere volver a sentirse grande

A doce años de haber tocado el cielo en Sudáfrica, la selección hispana llega a Qatar con el deseo de repetir esa hazaña, por más que para muchos esa pretensión pueda ser aún prematura.

Por JOSÉ ROGGERO / Foto: ARCHIVO

Los títulos en Sudáfrica 2010 y en las Eurocopa de 2008 y 2012, junto con la contemporánea hegemonía continental del Barcelona, elevaron el pelaje de España a un nivel nunca antes visto.

Con entera justicia, los hispanos se sintieron sentados a la misma mesa que los gigantes históricos y por eso ahora acuden a Qatar con la ambición de repetir el título de hace doce años.

Los analistas internacionales creen que el equipo de Luis Enrique es aún inmaduro, pero los españoles se sintieron humillados por sus fracasos en Brasil 2014 (desafectados en primera fase) y Rusia 2018 (despedidos en octavos de final) y anhelan una reivindicación cuanto antes.

Para lograrla, apenas acabado el último mundial, sentaron en la banca a Luis Enrique y éste respondió a la confianza moldeando un renovado plantel, salpicado apenas por unos pocos veteranos todavía vigentes, como Busquets, Carvajal, Jordi Alba y Azpilicueta.

El inicio del ciclo fue promisorio. La selección española recuperó la frescura y la ambición e hizo una muy buena Eurocopa 2020, llegando hasta semifinales, fase en la cual se despidió tras perder inmerecidamente en definición por penales frente a la sólida Italia.

Lo que vino después corroboró las buenas sensaciones. Clasificó fácilmente al Mundial en un grupo que la enfrentó a Suecia, Kosovo, Georgia y Grecia. Y en la Liga de las Naciones 2021 sólo se inclinó en la final ante Francia.

Todo eso mantiene la confianza a tope.

Y la necesita, porque el Grupo E la colocó junto a Alemania, que bien puede privarla del primer puesto, al peligroso Japón y a una más débil Costa Rica. En su caso, asegurar el liderazgo y no ser segundo da un poco lo mismo. Porque en octavos de final es casi seguro que de todos modos tendrá que vérselas con Croacia o Bélgica, segunda y tercera en el pasado mundial, respectivamente, que no dejarán escapar los dos primeros puestos del Grupo F.

De todos modos, Luis Enrique cuenta con un plantel numeroso, que lo es por los muchos buenos jugadores que dispone, tanto al interior como afuera de España.

Una demostración de su talante renovador la dio cuando una baja de rendimiento del histórico arquero De Gea le sirvió para borrarlo de un plumazo de las nóminas y darle el puesto al vasco Unai Simón (Athletic de Bilbao), quien no lo soltó más. A sus espaldas pugnan por estar en Qatar tres porteros de la Premier League: Kepa (Chelsea), Robert Sánchez (Brighton) y David Raya (Brentford).

En el lateral derecho seguramente primará la experiencia con Azpilicueta (Chelsea) y Carvajal (Real Madrid). En el izquierdo, el titular debería ser Gayá (Valencia), amagado por Marcos Alonso y Jordi Alba, ambos del Barcelona.

Al centro de la zaga hay cinco cartas relevantes: Laporte (Manchester City), Diego Llorente (Leeds United), Pau Torres (Villarreal), Eric García (Barcelona) e Iñigo Martínez (Athletic Bilbao).

En el mediocampo puede verse a lo mejor de este equipo. Se mezclan acá veteranos como Busquets (Barcelona), Koke (Atlético de Madrid) y Rodri (Manchester City), con las nuevas joyas catalanas Pedri y Gavi, que rozando apenas la veintena de años ya presagian para el Barcelona la resucitación de ese tándem inigualable formado por Xavi e Iniesta. Otro aporte de talento es Carlos Soler, que ya destaca en el PSG.

Adelante también hay muchas variantes. En el centro del ataque la titularidad es de Morata (Atlético Madrid), secundado posiblemente por Ferrán Torres (Barcelona), Iago Aspas (Celta de Vigo) o Gérard Moreno (Villarreal).

En las puntas hay mucho donde elegir. Sarabia (PSG), Asensio (Real Madrid), Pino (Villarreal), Fati (Barcelona), Nico Williams (Athletic de Bilbao), Dani Olmo (Leipzig), Oyarzábal (Real Sociedad) y Brahim Díaz (Milán) conforman un abanico homogéneo de desborde garantizado.