SII señala que hija del dictador está recurriendo a maniobras dilatorias

Aparte de apelar a la Corte, por el cobro de una deuda tributaria que Jacqueline Pinochet considera “injusta y abusiva”, la hija menor del tirano acudió al Tribunal Constitucional. El Servicio de Impuestos Internos desestima tal recurso, y sigue cobrándole $3.300 millones en tributos impagos desde hace años.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Como “un subterfugio dilatorio” calificó el Servicio de Impuestos Internos (SII), el requerimiento de Jacqueline Pinochet Hiriart ante el Tribunal Constitucional, con el fin de rebajar una millonaria deuda tributaria.

La hija menor del dictador estaba siendo objeto de un cobro de $3.300 millones, pero como la deuda original era de 309 millones, Pinochet Hiriart estimó que el cobro por intereses y reajustes era “abusivo”.

Sin embargo, el SII respondió que, el artículo 53, inciso tercero, del Código Tributario, establece que “el contribuyente estará afecto a un interés penal del 1,5% mensual por cada mes o fracción de mes, en caso de mora en el pago del todo o de la parte que adeudare de cualquier clase de impuestos y contribuciones», interés que se calculará sobre los valores reajustados según el IPC.

El escrito del organismo está firmado por la abogada Francisca Marti Collao, quien sostiene que el requerimiento de Pinochet no cumple con fundamentos plausibles, asegurando que el recurso de apelación ante la Corte de Santiago -pendiente de resolución-, contiene una serie de errores. Como que «el recurso de apelación no es un recurso de nulidad que tenga por objeto invalidar los actos administrativos en razón de una supuesta inconstitucionalidad».

El Tribunal Constitucional acogió a trámite -con examen de admisibilidad pendiente- la acción, por lo que suspendió el cobro.

Expone, además el escrito del SII, una serie de fallos del TC donde declara inadmisibles requerimientos que presentan errores similares. «De esta manera –agrega el escrito- la acción de Pinochet Hiriart sólo puede entenderse como una maniobra o subterfugio para dilatar la resolución del caso, sin que exista, por tanto, mérito suficiente para que sea declarado admisible (…) por cuanto, el precepto impugnado no es decisorio en la resolución del asunto».

La Segunda Sala del Tribunal Constitucional iniciaba este martes la revisión de admisibilidad del requerimiento de Jacqueline Pinochet.