Silencio en Semana Santa

Sólo el recogimiento que inspiran estas fiestas religiosas explican que la dirigencia aún no corrija la calendarización del campeonato nacional.  Reinaldo Rueda propuso fechas a fines del año pasado para procurar una buena preparación de la Roja para la Copa América y no le hicieron caso. Y ahora, con el tiempo encima, se hacen los lesos.

Es difícil adivinar en qué gasta el tiempo un seleccionador nacional. Con un par de competencias al año, la vida se les tiene que hacer necesariamente fácil, con espacios suficientes para los viajes, el ocio y las meditaciones.

Reinaldo Rueda impuso la costumbre de los microciclos, perfeccionando tal vez la idea de Marcelo Bielsa, que utilizaba a los “sparrings” para todos sus entrenamientos, incluidos los que realizaba cuando el equipo estaba en el extranjero.

Pero igual esos entrenamientos estructurados para ir observando jugadores e irlos adaptando a sus sistemas de juego son demasiado breves y espaciados como para que exijan demasiado esfuerzo al director técnico.

Lo que necesita Rueda es más tiempo para entrenar con los que defenderán la camiseta roja en la Copa América, que se disputará en Brasil entre el 14 de junio y el 7 de julio y que ya tiene determinados los grupos para la competencia. A Chile –se sabe- le corresponderá el Grupo C. en el que tendrá como rivales a Uruguay, Ecuador y Japón.

El problema es que el entrenador tendrá pocos días para preparar el equipo. Y no por culpa suya. En octubre pasado, cuando presentó su plan de acción para el presente año, Rueda propuso fechas precisas para la preparación del equipo. Y no le hicieron caso. Ahora, ante la desidia dirigencial, recorre el país para convencer a los dueños y entrenadores de los clubes de que es necesario postergar una fecha del campeonato para regalarle una semana más de preparación al seleccionado nacional.

Si no quisieron tomar en cuenta la sugerencia cuando correspondía, no parece muy descabellado arreglar la carga en el camino. Su última queja al respecto ya lleva varios días sin respuesta. Tal vez por el recogimiento que inspira la Semana Santa, Sebastián Moreno y su directorio guardan religioso silencio.

No será mucho mérito de la directiva de la ANFP si la Roja cumple un gran papel en la Copa América. Y tampoco del entrenador. El asunto se ha ido arreglando solo, como si los hados del fútbol hubieran aunado voluntades para que los históricos recobren sus cualidades y estén en buenas condiciones para reeditar sus hazañas. Cuando parecía que nada quedaba de la selección histórica, empezaron a encenderse las llamitas.

Vamos viendo:

Arturo Vidal ya no aparece en las páginas de crónica y, aunque no es titular en el Barcelona, encanta los fanáticos catalanes por su despliegue y fiereza.

Claudio Bravo entrena y mira cómo juegan sus compañeros, pero de aquí a junio ya debería estar en plena forma y con partidos en el cuerpo.

Alexis Sánchez está sonriendo de nuevo. Le dieron algunos minutitos en cancha jugando contra el Barcelona por la Champions League y casi hace el gol que anda buscando desde hace meses. Si logra olvidar la lesión y a su antigua novia, debería mostrarse pronto como Adulto Maravilla.

Eduardo Vargas, sin que nadie se lo pidiera, se puso a hacer goles en México como en sus buenos tiempos, y Rueda no podrá seguir haciéndose el leso con él: lo tiene que perdonar.

Charles Aránguiz también curó sus heridas corporales y ya muestra semanalmente su despliegue y buen fútbol en el Bayer Leverkusen.

Gary Medel no es el mejor volante del torneo turco, pero está sanito, es titular indiscutido en el Besitkas y suena como refuerzo para Boca Juniors.

Marcelo Díaz fue considerado el mejor volante de la Superliga de Argentina y valor clave en el título conseguido por Racing de Avellaneda. Otro dilema para Rueda: tiene que desdecirse y convocarlo. Con el arquero Gabriel Arias y el lateral Eugenio Mena, los otros dos pilares chilenos de Racing, no hay problemas: se ganaron la nominación.

 Guillermo Maripán se lesionó jugando por Chile y recién se recuperó después de estar un mes alejado de las canchas. También está en perfectas condiciones.

A Mauricio Isla nadie le quita el puesto el Fenerbahce turco, Jorge Valdivia reverdece laureles en el Monumental de Pedrero, Edson Puch es la figura en el campeonato nacional, Jean Beausejour ya no se queja de sus dolencias y José Pedro Fuenzalida está hecho un crack.

Ya está el equipo hecho. Es cosa de que Rueda los junte, que les pida que jueguen bien y que rece un poco para que ninguno haga chambonadas.

A lo mejor en todo esto están pensando los dirigentes de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional para esconderse y no contestar las peticiones del entrenador.