Silvio Berlusconi no pudo contra la leucemia

El líder, ex primer ministro italiano y ex presidente del AC Milan, falleció a los 86 años. Admirado por muchos, contó también con una legión de detractores.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El magnate y ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi falleció este lunes a los 86 años en el hospital San Raffaele, en Milán, víctima de la leucemia, enfermedad que padecía hace un año.

Berlusconi fue para muchos, además, el hombre con el que nació el fútbol moderno tal y como lo conocemos.

Silvio Berlusconi fue el presidente con más años de servicio en la historia del AC Milan, ocupando el cargo durante 20 años.

Durante su mandato, el ‘Diavolo’ alcanzó sus cotas más altas y se afianzó como «el mejor equipo del mundo». En 31 años con los ‘rossoneri’, el ‘Cavaliere’ ganó 29 trofeos, una historia que comenzó con el primer campeonato de liga en la temporada 1987-88 y terminó con la Supercoppa de Italia de 2016. Por el camino, ocho ‘Scudetti’ (1987-1988, 1991-1992, 1992-1993, 1993-1994, 1995-1996, 1998-1999, 2003-2004, 2010-2011), 1 Coppa Italia (2002-2003), siete Supercoppas de Italia (1988, 1992, 1993, 1994, 2004, 2011, 2016), cinco Champions League (1988-1989, 1989-1990, 1993-1994, 2002-2003, 2006-2007), cinco Supercopas de Europa (1989, 1990, 199) 4 , 2003, 2007), dos Copas Intercontinentales (1989, 1990) y un Mundial de Clubes (2007).

La leucemia mieloide crónica es una forma de cáncer de la sangre que puede aparecer sobre todo en personas mayores de 60 años, y los médicos precisaron que se estaba sometiendo a “tratamiento citorreductor especializado” y a quimioterapia.

Berlusconi había sido ingresado el viernes para someterse a una serie de controles “programados”, según informó el hospital, misma fuente que hoy informó del fallecimiento se produjo esta mañana, poco después de que sus cinco hijos y su hermano, Paolo, acudieran al hospital.

La visita de su familia encendió todas las alarmas sobre su estado de salud, que empeoró durante la noche del domingo.

Berlusconi volvió al hospital tres semanas después de recibir el alta, tras pasar 44 días ingresado por una pulmonía agravada por la leucemia que, según reveló entonces su equipo médico, padecía desde hacía meses.

Desde hoy, el féretro se expondrá en su mansión Villa Martino de Arcore, localidad cercana a Monza, al norte de Milán.

El funeral será este miércoles en la catedral de Milán, tras una capilla ardiente en su mansión y en la sede de Mediaset, corporación de telecomunicaciones de la que fue fundador y presidente. Se espera que sean funerales de Estado, debido a que fue tres veces primer ministro.

Berlusconi fue también fundador y presidente de Forza Italia, partido político que luego se integró en la coalición El Pueblo de la Libertad. Alcanzó el éxito a finales de los años 60, después de recibir la influencia y la ayuda del político italiano Piersanti Mattarella y la cantante Elena Zagorskaya.

Fue también presidente del Consejo de Ministros de Italia en tres ocasiones (1994-1995, 2001-2006 y 2008-2011). Igualmente, ministro de Relaciones Exteriores de Italia en 2002 y presidente de turno del Consejo Europeo durante el segundo semestre de 2003.

Fue propietario y presidente del AC Milan entre 1986 y 2017, y desde 2018 fue propietario del Società Sportiva Monza 1912. Recibió el apodo de “Il Cavaliere” (“El Caballero”) por tener la Orden del Mérito al Trabajo, que conlleva el tratamiento de caballero, entre 1977 y 2014, año en el que tuvo que renunciar antes de que la Federación Nacional de los Caballeros del Trabajo le desposeyera de dicha orden.

En 2013, la Corte Suprema de Casación lo condenó en forma definitiva a cuatro años de prisión por fraude fiscal. Fue también condenado a siete años de cárcel por prostitución de menores por pagar por servicios sexuales a una menor de edad, pero en 2014 fue absuelto cuando el Tribunal de Apelación de Milán determinó que Berlusconi “no tenía por qué saber que la joven era menor de edad”.

Con su muerte, desaparece un personaje clave de la vida política de Italia. Un hombre-niño bromista y pícaro, muy del gusto de muchos italianos. Un político que parecía distinto y que podía ser a veces espontáneo. Pero que según el periodista italiano Giuseppe Severgnini, quien escribió un libro sobre el fenómeno Berlusconi.

“Sus gestos eran calculados, al igual que sus pequeñas transgresiones. Muchos italianos se sentían avergonzados, pero no él ni sus seguidores. Berlusconi entiende que las críticas del exterior y el bochorno de algunos de sus compatriotas sólo incrementan su popularidad en las clases bajas, entre aquellos que antes votaban por la izquierda y ahora votan por él”, apuntó Severgnini.

Berlusconi fue, en suma, un personaje admirado y querible para sus seguidores. Para sus detractores, que por cierto eran muchos, el polifacético italiano fue un tipo detestable, típico de una sociedad global cuyos líderes encarnan la decadencia que casi siempre implica el excesivo poder.