Soneto al jugador de fúbol

(*) Soneto al jugador de fútbol (Andrés Sabella **)

Hoy sonríe la tarde conmovida
por los rayos vibrantes de tu juego.
Héroe de la red, hombre de fuego,
tu cuerpo es un trofeo de la vida.

Cuando incendia a tu sangre la partida
el corazón del pueblo incendias luego:
tus piernas no conocen el sosiego
¡son dos alas de gracias embravecida!

Los estadios, llameantes de alabanza,
condecoran de luz tu camiseta
donde cosen los vientos su esperanza.

¡Oh pastor del rebaño de los goles,
hijo de la más rápida saeta,
rasgas las nubes, cabeceando soles!

(* Escrito en 1962, como homenaje a Carlos Dittborn, uno de los dirigentes chilenos que consiguió el Mundial de 1962 para nuestro país).
(** Andrés Sabella, poeta antofagastino, nacido en 1912 y fallecido en 1989).