Subastarán un dinosaurio de 150 millones de años

  • El esqueleto del iguanodón está casi intacto, y la postura inicial se estima en 400 mil euros.

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El esqueleto de un dinosaurio de la familia de los iguanodones, con casi el 70 por ciento de sus huesos originales y en excelente estado de conservación, será subastado el próximo 20 de octubre por el parisino gabinete Alexandre Giquello y asociados, empresa francesa de comercio de arte y antigüedades.

El dinosaurio, que tiene más de tres metros de largo y 1.30 de alto, y vivió hace unos 150 millones de años, fue presentado en París para entrar a subasta con una estimación inicial de entre 400 mil y 500 mil euros.

Se llama “Zephyr”, y su esqueleto fue desenterrado casi por completo, la mayor parte de los huesos originales recuperados.

“Durante los preparativos se encontraron tendones de una parte de los huesos de la columna vertebral. Esto es algo que casi nunca se fosiliza”, comentó Iacopo Briano, paleontólogo experto en Historia Natural, quien consideró la presencia de esos tendones como “casi inaudito” en los fósiles de dinosaurios.

Los restos del animal fueron descubiertos en Colorado, Estados Unidos, en 2019, bajo los sedimentos de un río. Se desconoce la causa de su muerte.

“Cuando tenemos un esqueleto tan completo, es normalmente por un evento repentino, algo catastrófico, como una inundación”, afirmó el científico.

El ejemplar de camptosaurus era herbívoro y podía desplazarse de manera ágil y rápida sobre dos o cuatro patas, y podía alcanzar una velocidad de hasta 25 kilómetros por hora.

“Zephyr” presenta grandes órbitas oculares con pequeñas hendiduras encima, que probablemente le servían para protegerse la vista del sol, por lo que los expertos asumen que estaba activo durante el día. Este tipo de adaptaciones se pueden observar en algunas especies de pájaros que viven en la actualidad.

El iguanodón es el segundo tipo de dinosaurio que fue descrito por los paleontólogos, en 1879, después de que William Harlow Reed descubriera restos de un camptosaurus, en Wyoming, Estados Unidos.

El ejemplar que se venderá en París fue restaurado por la italiana Zoic, la principal empresa en el mundo especializada en paleontología.