Tenis: el popular “Yogur de Mora” hasta se casó al interior de un court

Recuperándose poco a poco de Covid-19, el legendario encordador nacional hace un breve repaso por su vida y desclasifica hechos y anécdotas del deporte al que ingresó a los 9 años, luego del fallecimiento de su padre.

Por Rodrigo Sánchez 

Exequiel Carvajal hay uno solo: el «Yogurt de Mora» es todo un personaje en el mundo del tenis. Las ha hecho todas en el deporte blanco. Ha pasado por distintos roles, tales como canchero, jefe de peloteros, coach, jugador, hasta supervisor de cada torneo que se desarrolla a lo largo de nuestra geografía. Un hombre multifacético, lleno de historias y muy querido en cada lugar en que se respire tenis.

Por este motivo, fue una enorme preocupación para sus cercanos y referentes del tenis nacional su lucha contra el Covid-19. Hoy, ya se encuentra en mejor condición de salud y, como siempre, de buen ánimo. «No me han dicho nada todavía (sobre el alta), pero como te decía hoy me siento mucho mejor. Imagínate, las observaciones que me han hecho han salido bien, estoy muy contento y muy lúcido», señaló Carvajal.

Está cerca del triunfo este hombre de sonrisa fácil. Emprendedor y directo en sus conceptos, es una verdadera enciclopedia de un deporte que conoció por primera vez a los nueve años, luego del fallecimiento de su padre. “A los 12 años comencé como pelotero en las canchas del Banco de Chile y a los 15 me fui al Estadio Nacional para después pasar a la Federación de Tenis”, me comentaba en el último encuentro que tuvimos en el Club Providencia, mientras realizaba el primer curso de encordadores en Chile.

Nacido y criado en la comuna de Ñuñoa, específicamente en la población “Exequiel González Cortés”, comenzó su relación inseparable con el representativo chileno de Copa Davis en la histórica final entre Chile e Italia, partiendo como pelotero de Hans Gildemeister. Desde ese momento, “vive y respira tenis”, como reconoce y comentó durante esa conversación que sostuvimos hace un tiempo. Comparto algunas confesiones del “Yogurt” y espero verlo pronto cuando esta pesadilla haya terminado.

¿Yogurt de Mora o Exequiel Carvajal?

“Estoy resignado, nadie me conoce por mi nombre”.

¿Quién fue el de la idea del apodo?

“Patricia Rivera, una ex tenista, y lo hizo por mi color de piel”.

¿Le agradó la idea, se lo toma con humor?

“Definitivamente, no”.

¿Quién es su mejor amigo en el tenis?

“Fue Carlos Herrera, sin lugar a dudas. Ha sido el mejor dirigente de la historia del tenis chileno. Me dolió mucho su partida”.

¿El tenista más simpático?

“No podría nombrar uno, hay varios. Tampoco me la jugaría por el más pesado ni al que más le tengo cariño… Más de uno se pondría celoso (jajaja)”.

Pero si se anima a decir cuál fue el mejor jugador chileno…

“Por lejos, Marcelo Ríos: Talento puro”.

¿Y también se motiva a decir cuál es el tenista que más admiró?

“Nicolás Massú”.

¿Cómo vivió el gran logro del “Nico”, como fueron las medallas de oro en los JJOO de Atenas 2004?

“Estaba en mi casa: cuando terminó el primer set le dije a mi señora que iba a dormir y que me despertara cerca del cierre del partido. Terminé durmiendo más de tres horas (jajaja)”.

¿La tenista más linda?

“Steffi Graf”.

¿El mejor torneo?

“Roland Garros. He estado en todos los Grand Slam, sólo me falta el Australian Open”.

¿El mejor partido?

“Ríos contra Chang en el US Open 1997”.

¿El lugar más raro que le tocó visitar?

“La India, es un país con un tremendo contraste social, tiene una división muy marcada en cuanto a lo geográfico y las clases sociales”.

¿La mejor anécdota en el tenis?

«Tengo un par, la primera fue en una Copa Davis, contra Argentina: el “Chino” Ríos no andaba con rollo de cuerdas y tuve que pedirle prestado uno a Fernando (González). Era una tremenda incertidumbre el cómo reaccionaría Marcelo. Al final le fue muy bien contra Hernán Gummy y después del partido me dijo: “buena, “Yogurt”, te avispaste, jajaja”. Otra fue la famosa eliminatoria de 1986 en el partido en el Estadio Nacional entre Glenn Michibata y Hans (Gildemeister) y yo como canchero tiré una pelota a la cancha cuando tenía un punto decisivo prácticamente perdido. También en los cambios de lado me demoraba en regar la cancha y le echaba harta agua para que estuviera blanda y la pelota pesada, que era lo que acomodaba a Hans”.

¿Alguna otra historia que puedas compartir junto a nosotros?

«La visita de Rafael Nadal a Chile. Le encordé durante el ATP de Viña con 25 kilos de tensión y fue muy humilde, se portó muy bien conmigo”.

¿Su momento más doloroso en el tenis?

“Reitero: la muerte de Carlos Herrera y los sillazos de la Copa Davis en el Parque O’Higgins”.

¿Fue tal como lo pintaron los argentinos ese escándalo en el año 2000?

“Los argentinos estaban muertos de miedo, el estadio parecía que se iba a venir abajo, con más de 10 mil personas. Los mismos integrantes de ese equipo me comentaban que estaban impresionados con la calidad del recinto, lo consideraban un verdadero lujo, y por eso tuve sentimientos encontrados con lo que sucedió con Mariano Zabaleta y el pasapelotas y después con su padre, que estaba justo al lado mío cuando recibió el sillazo. Lo demás, para olvidar”.

¿Y la Copa Davis de Iquique?

“Ahí la federación fue mal asesorada. Además, hubo algo de mala suerte, porque justo durante los días previos hubo un temporal y el viento arrastró arena del sector costero y también dejó a varios metros de distancia botados los letreros publicitarios. Sin embargo, estaba jugable, la actitud de Giraldo no correspondió”.

¿La peor maña de los jugadores al momento de encordar?

“El Chino Ríos, por ejemplo, a medida que pasaba de ronda en los torneos pedía que le aumentara la tensión de la cuerda. Llegaba incluso a las 34 libras. Eso le daba mayor control y seguridad en los partidos decisivos. Otra que no tiene que ver con los encordados y es netamente psicológica es que piden utilizar o encordar durante los partidos la raqueta más antigua. Imagínate: Ríos, Massú o González andaban con seis raquetas en el bolso y sólo querían ocupar una”.

¿A propósito de esto último, cuál considera la mejor raqueta?

“Todas tienen sus bondades: la Prince, la Yonex, la Babolat, pese a que era reconocida en el mundo por sus cuerdas, pero me quedo por un escaso margen con las Wilson”.

Defíname lo que significa el tenis para usted.

“Lo es todo en mi vida. Te lo ejemplifico con un hecho muy lindo y simbólico: mi matrimonio fue en la antigua federación en San Miguel, precisamente en una cancha de tenis, gracias a la ayuda de Carlos Herrera”.