Tensión por muerte de líder palestino preso en huelga de hambre en Israel

El fallecimiento de Khader Adnan en una cárcel de Ramala fue seguido del lanzamiento de más de 20 cohetes desde Gaza a territorio israelí.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

El conocido preso palestino Khader Adnan murió esta madrugada en la cárcel Nitzan, de Ramala, tras deteriorarse su estado de salud después de 86 días en huelga de hambre, en protesta por su detención por parte de Israel.

La muerte fue seguida por el lanzamiento de 22 cohetes desde la Franja de Gaza a territorio israelí, de los cuales cuatro fueron interceptados y 16 cayeron en áreas despobladas, dijo un portavoz del Ejército de Israel.

“Estoy en huelga de hambre para protestar por mi arresto y la política de detención administrativa”, indicó Adnan hace una semana en una entrevista. La política de detención administrativa permite a las autoridades israelíes detener a cualquier persona durante seis meses sin cargos ni juicio, y el arresto puede extenderse indefinidamente.

Adnan, quien era matemático económico, fue arrestado al menos 12 veces desde 2004 y realizó cinco huelgas de hambre. Pasó un total de ocho años en cárceles israelíes, la mayoría bajo detención administrativa. En 2004, llevó a cabo una huelga de hambre de 25 días por su detención. En 2012, inició una huelga de hambre que duró 66 días, lo que obligó a las autoridades israelíes a liberarlo. Realizó protestas similares en 2015 durante 56 días y en 2018, durante 58 días. También realizó una huelga de hambre de 25 días en 2021.

Adnan, de 44 años, que había sido acusado por terrorismo e incitación a la violencia como miembro de la Yihad Islámica Palestina (YIP) -organización considerada terrorista por Israel, EEUU y la UE- murió de madrugada, confirmó el Servicio de Prisiones israelí, que indicó que el preso se negó a recibir atención médica en ese centro.

La organización Médicos por los Derechos Humanos de Israel (PHRI) advirtió este lunes, cuando la huelga alcanzó los 86 días, que Adnan afrontaba “una muerte inminente” y debía ser “trasladado urgentemente a un hospital para su observación médica”, ya que estaba “peligrosamente demacrado” y presentaba “dificultad para moverse o mantener una conversación básica”.

Adnan fue detenido la madrugada del pasado 5 de febrero en su residencia en el pueblo palestino de Arrabeh, en el área de Yenín, uno de los puntos más convulsos de Cisjordania ocupada en el último año y donde la Yihad Islámica tiene una notable presencia.

Adnan se había convertido en un símbolo de lucha para el resto de los presos palestinos, y su fallecimiento es considerado por la Yihad Islámica como “un asesinato” por parte de Israel, por lo que advirtió que ese país “enfrentará graves consecuencias”.

El primer ministro palestino, Mohamed Shtayeh, acusó a Israel de “asesinar deliberadamente” a Adnan: “La ocupación israelí y su administración penitenciaria llevaron a cabo un asesinato deliberado contra el prisionero Khader Adnan al rechazar su solicitud de liberación, desatenderlo médicamente y mantenerlo en su celda a pesar de la gravedad de su estado de salud”, afirmó Shtayeh.

Actualmente, casi cinco mil palestinos están detenidos en cárceles israelíes, de los cuales más de mil se encuentran en detención administrativa, es decir, sin afrontar cargos ni juicio.