Terremoto en Turquía y Siria: la cifra de muertos ya va en 11.000 y hay decenas de miles de heridos

Las condiciones climáticas –la temperatura está bajo cero- y las dificultades con los escombros de los numerosos edificios derribados por el sismo 7.8 del lunes tienen a los rescatistas cada vez más desesperados.

Por EL ÁGORA / Foto: AP

El último reporte de las autoridades señalan que ya son más de 11 mil las personas que han muerto y otras miles quedaron con heridas a raíz del terremoto de magnitud 7.8 que azotó el sureste de Turquía y Siria a primeras horas del lunes y derribó cientos de edificios. Y aún queda un número indeterminado de personas bajo los escombros, y la cifra de víctimas podría subir conforme los rescatistas buscaban entre los restos en ciudades y pueblos.

Mientras, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha declarado este martes el estado de emergencia en diez regiones del país, medida que estará en vigor durante tres meses.

Los rescatistas trabajaron durante toda la noche del martes en Turquía y Siria en busca de señales de vida entre los restos de los miles de edificios que colapsaron por un catastrófico terremoto. La cifra de fallecidos superó este miércoles las 11.000 personas, lo que lo convierte en el más letal en más de una década.

En medio de pedidos para el gobierno turco envíe más ayuda a la zona del desastre, el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, recorrió la “ciudad de tiendas de campaña” de Kahramanmaras donde viven quienes se vieron obligados a dejar sus casas. Tras reconocer deficiencias en la respuesta inmediata a la tragedia, prometió que nadie “se quedará en la calle».

Rescatistas llegados desde más de dos docenas de países se unieron a las decenas de miles de efectivos locales mientras el país comenzaba a recibir la ayuda comprometida. Pero la magnitud de la destrucción causada por el devastador sismo de magnitud 7.8 y sus potentes réplicas era tan inmensa y extendida, llegando incluso a zonas aisladas por la guerra en Siria, que muchos seguían esperando a recibir ayuda.

En la ciudad turca de Malatya, los cadáveres yacían unos junto a otros sobre el piso, cubiertos con mantas, mientras los rescatistas esperaban a que los vehículos funerarios los recogiesen, según el ex reportero Ozel Pikal, que dijo que vio cómo sacaban ocho cuerpos de las ruinas de un edificio.

Pikal, que participaba en las tareas de rescate, creía que al menos algunas de las víctimas podrían haber muerto congeladas ya que los termómetros llegaron a alcanzar una temperatura negativa de 6 grados bajo cero.

La escala del sufrimiento era sobrecogedora en una región asolada ya por más de una década de guerra civil en Siria, que ha desplazado a millones dentro del propio país y provocó una ola migratoria a la vecina Turquía. Con miles de edificios derrumbados, no estaba claro cuántas personas podrían seguir atrapadas bajo los escombros.

La agencia de gestión de desastres de Turquía reportó el miércoles que la cifra de decesos registrados en el país había superado las 8.500 personas. Los fallecidos en las zonas del norte de Siria controladas por el gobierno subieron a 1.200, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Damasco, y al menos 1.400 más murieron en la región controlada por los rebeldes, según el grupo de emergencias Cascos Blancos.

Esto elevó el total de muertos a más de 11.000 desde el terremoto del lunes y sus múltiples y potentes réplicas. Decenas de miles de personas más resultaron heridas.