Tifón Nanmadol: Japón evacúa a más de nueve millones de personas

Las autoridades dieron cuenta de sólo dos fallecidos durante el fenómeno que marcó vientos sostenidos de hasta 234 kilómetros por hora.

FOTOS: TWITTER

La alerta por el poderoso tifón Nanmadol en Japón fueron de tal magnitud, que las autoridades decidieron optar por una decisión titánica: evacuar a nueve millones de personas. Pudieron ser más en las 48 horas que duró el operativo, pero cientos de miles se negaron a abandonar sus casas y, según las leyes niponas, no podían ser obligadas.

Al final, los fuertes temporales solamente causaron dos muertos y cerca de 90 heridos. El potente tifón, con vientos sostenidos de 234 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 244, perdió fuerza la noche del domingo, cuando tocó tierra cerca de la ciudad de Kagoshima, en la región suroccidental de Kyushu, pero arrancó árboles, quebró ventanas y dejó ríos a punto de desbordarse.

Las autoridades instaron este martes a la población a mantenerse en alerta, especialmente en las zonas donde los ríos podían desbordarse horas después de las precipitaciones (se calcula que cayeron entre 400 y mil milímetros de lluvia en 36 horas).

“Incluso una pequeña cantidad adicional de lluvia puede causar un incremento en el nivel del agua, pues los suelos están saturados, así que por favor manténganse atentos a las inundaciones y los deslizamientos”, dijo Yoshiyuki Toyoguchi, del Ministerio de Tierra e Infraestructura.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) advirtió en Miyazaki, donde algunas áreas registraron en 24 horas la cantidad de lluvia que suelen recibir en todo septiembre, que el caudal de los ríos era elevado.

El tifón obligó a cancelar los servicios del tren bala, los ferrys y cientos de vuelos. Muchas tiendas y otros negocios cerraron, y se colocaron sacos de arena para proteger algunas propiedades.

La cadena estatal de televisión NHK dijo que un hombre murió cuando su coche quedó sumergido en la inundación, y otro falleció después de ser sepultado por un deslizamiento de tierra.

Las autoridades pronostican que la tormenta gire hacia el este y pase por encima de la isla principal de Japón, Honshu, antes de adentrarse en el mar el miércoles. La capital, Tokio, ha sufrido fuertes lluvias; una de sus líneas de metro ha sido suspendida debido a las inundaciones.

Más de 500 mil personas residentes en Kagoshima, Miyazaki, Oita, Kumamoto y Yamaguchi se encuentran en alerta de nivel cinco, la más alta en la escala de desastres de Japón.

Asimismo, las autoridades ordenaron la evacuación de alrededor de nueve millones de personas de las regiones de Kyushu, Shikoku y Chugoku tras declarar una alerta de nivel cuatro.

Nanmadol dejó sin electricidad más de 300 mil viviendas y obligó a las aerolíneas a cancelar sus vuelos.

Sin embargo, los daños no parecen tan graves, pese a los fuertes vientos y las lluvias intensas, y las autoridades parecen satisfechas de las tareas preventivas ejecutadas.

“Quiero que cada ministro reduzca los daños en la medida de lo posible y haga todo lo posible para garantizar la seguridad de la población, así como que cooperen estrechamente con los gobiernos locales en la zona de la catástrofe”, dijo el primer ministro nipón, Fumio Kishida, durante una reunión con su gabinete.