Toda una novedad: Suecia y el secreto de la “televisión lenta”

Decenas de cámaras ocultas muestran en directo la migración anual de alces, y el nivel de audiencia es sorprendente. No todo debe ser telenovelas, noticiarios o personas hablando por horas. “Es algo relajante y también fascinante», opina un telespectador habitual.

Por EL ÁGORA / Foto: STV

Se le llama “televisión lenta”, y cada día tiene más seguidores en Suecia, país líder en este tipo de TV, que consiste en instalar decenas de cámaras en los bosques para transmitir en directo las actividades de los alces y otros animales salvajes durante semanas.

El género se inició originalmente en Noruega, en 2009, con la emisión de una grabación de siete horas desde una cámara acoplada a un tren que recorría la campiña nevada.

Pero ahora, la cadena pública SVT, a través de sus señales de televisión e internet, puso al aire el programa “Den stora älgvandringen” (“La gran migración de los alces”), que atrae a una gran comunidad que observa y comenta cada movimiento de los animales.

Así, por ejemplo, cuando tres alces se acercan tímidamente a un lago en la pantalla, se suceden los comentarios junto a la imagen en directo: “¡Adelante!”, “¡Salten!”, “¡Son preciosos!”, escribe la gente antes de que los alces den media vuelta y se alejen.

En las emisiones, las cosas suceden a ritmo del bosque y sus animales, y han resultado un antídoto contra el estrés de la vida cotidiana.

“A los alces se les llama los reyes del bosque”, explica Ingvar Persson, un espectador habitual. “Son un símbolo muy especial para los suecos”, añade el hombre de 61 años y cazador en su tiempo libre. Dice que disfruta con el ritmo lento y natural del espectáculo, porque “es algo relajante y también fascinante… La mayor parte del tiempo que pasas en un bosque, no ocurren muchas cosas”, afirma.

Y eso que en Suecia hay más de 300 mil ejemplares.

Con 12 millones de horas de audiencia en 2022, las últimas emisiones comenzaron el 23 de abril y parece que el 2023 habrá otro récord. “No tenía ni idea de que sería tan popular. Por lo general hay mucha música en los programas, y se habla mucho. Y esto es totalmente lo contrario. No podemos decidir lo que pasa, y no queremos hacer un programa tipo Disney, donde todo es perfecto. Esto es la naturaleza y puede pasar cualquier cosa”, afirma el productor Johan Erhag.

La señal se sigue en tiempo real desde una sala de control llena de pantallas, y los equipos trabajan por turnos día y noche para ofrecer puntos de vista alternos desde 30 cámaras -algunas de las cuales pueden controlarse a distancia- repartidas por la región de Kullberg, en el centro del país.