Trump se defiende y de nuevo acusa “caza de brujas”

El ex presidente estadounidense enfrenta 37 cargos federales por llevarse a su mansión de Florida decenas de cajas con material clasificado.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

El ex presidente de Estados Unidos Donald Trump (2017-2021) repitió este sábado sus comprobadas mentiras sobre una “caza de brujas” en su primer mitin electoral después de su imputación por haberse llevado a su mansión de Mar-a-Lago (Florida) decenas de cajas con material clasificado.

Trump respondió así a la imputación formal de 37 cargos relacionados por la posesión de documentos secretos, por la que la Fiscalía pidió un máximo de 100 años de cárcel en su contra y 90 para su ayudante de cámara, Waltine Nauta.

Los cargos son por sustraer secretos de Estado de la Casa Blanca, negarse a devolverlos, mentir a las autoridades, ocultarlos, y obstrucción a la Justicia.

El político, quien pese a todo sigue siendo el favorito para la nominación presidencial republicana para las elecciones de 2024, se retrató como “una víctima” ante cientos de sus seguidores en el estado de Georgia.

“Esta acusación ridícula y sin ninguna base que lanza contra mí el Departamento de Justicia de Joe Biden se recordará como el peor abuso de poder de la historia de nuestro país”, dijo el ex mandatario.

Los asistentes, muchos ataviados con las características gorras rojas de Trump, reaccionaron con aplausos a las palabras y no dudaron en emitir abucheos cuando se refería al actual presidente.

La comparecencia de este sábado de Trump fue la primera desde que el viernes se hiciera público el escrito de acusación de la Fiscalía del Distrito Sur de Florida, en el que se revelan los 37 cargos por la presunta comisión de siete delitos federales de los que está acusado el ex presidente por su mal manejo de material clasificado.

Según la Fiscalía, tras dejar el poder en 2021, Trump ordenó trasladar desde la Casa Blanca a su mansión en Florida decenas de cajas con recortes de periódicos, cartas, fotos y también cientos de documentos clasificados, incluida información sobre secretos nucleares y planes de ataque a otros países.

Parte del material clasificado que Trump se llevó a su mansión de Mar-a-Lago.

Esos documentos se almacenaron de manera segura, sino que acabaron en diferentes rincones de la mansión de Trump, como un dormitorio, un salón de baile y un baño, según muestran fotos incluidas en el escrito de acusación.

Bajo la Ley de Registros Presidenciales de 1978, todos los documentos de un presidente son propiedad pública del gobierno estadounidense y no privada, por lo que Trump debió entregar los documentos a los Archivos Nacionales, encargados de su custodia.

En agosto de 2022, el FBI acabó haciendo un registro de la mansión para hacerse con las cajas de documentos clasificados que seguían en su custodia.

Según la acusación, Trump pudo haber puesto en peligro la seguridad de EEUU.

Además, el sábado Trump también insistió en el papel de Georgia en su derrota en 2020, al repetir sus mentiras de que había ganado el estado y defender sus esfuerzos por anular la victoria de Biden. Esas operaciones del entonces presidente están siendo investigadas por la fiscal de distrito del condado de Fulton, Fani Willis, quien sugirió que cualquier acusación probablemente llegaría en agosto.