Colo Colo vs Deportes Iberia

Un Colo Colo bipolar fue eliminado de la Copa Chile

Esta es, desgraciadamente, la triste realidad del fútbol chileno. Colo Colo, campeón, candidato eterno a monarca del campeonato nacional, fue eliminado sin pena ni gloria de la Copa Chile por Iberia Los Angeles, cuadro de Primera B que ni siquiera marcha en las posiciones de avanzada del certamen de su serie.

El cuadro sureño, que ya se había impuesto por 3 a 2 en el encuentro de ida, jugado a mediados de semana en el Ester Roa, de Concepción, repitió esta vez su victoria en el Estadio Monumental e incluso con más comodidad: se impuso inapelablemente por 2 a 0, lo que sumado al 3 a 2 registrado en la capital penquista, da un global de 5 a 2 a favor del cuadro de Los Angeles.

Y mientras en la ciudad de la Región del Bío Bío se desató la euforia por este triunfo tan impensado como merecido de su cuadro, el pueblo albo no podía digerir fácilmente un contraste que no estaba en los cálculos ni del más pesimista de sus hinchas.

El público albo, una vez más, sufrió la dolorosa comprobación de que el suyo es un equipo absolutamente bipolar, capaz de pasarle por encima a Universidad de Chile una semana atrás para caer, ahora, en medio de una actuación sencillamente desastrosa.

Para decirlo pronto y claro: el meta albo Aguistín Orión no sólo recibió dos goles en el partido “de vuelta” por los octavos de finales de la Copa Chile, sino que con sus oportunas intervenciones impidió que el marcador en el Monumental escalara a cifras de escándalo para el elenco popular.

Así de mal jugó Colo Colo.

Y si el pasado miércoles se podía argumentar que en aquella oportunidad su técnico, Pablo Guede, mandó a la cancha una formación plagada de suplentes y más de algún juvenil, esta vez la excusa no puede resultar válida, simplemente porque Colo Colo utilizó lo mejor de que disponía, con la excepción de uno que otro lesionado –como Ramón Fernández-, y las ausencias de un Paredes y un Valdivia concentrados en Calama con la Selección Nacional para el encuentro de este martes, frente a Bolivia, en La Paz.

Guede, pues, no tiene excusas para explicar el por qué su cuadro es capaz de zarandear a Universidad Católica por la final de la Supercopa y hacer luego lo propio con el archirrival, Universidad de Chile, para luego no poder frente a Antofagasta, Palestino y la Universidad de Concepción por el torneo nacional.

Como tampoco ha podido explicar nunca, de manera satisfactoria, el por qué Colo Colo dejó ir el torneo pasado, en circunstancias que hubo un momento que le llevaba una considerable cantidad de puntos de ventaja a Universidad de Chile, finalmente campeón en una dramática arremetida final.

Hay algo que a estas alturas es tan claro como indesmentible: los “Clásicos” Guede los toma con la mayor de la seriedad, mientras que en el resto de los partidos se da el lujo de inventar y probar fórmulas –varias de ellas descabelladas- acaso para probar lo gran estratega que es.

El problema es que alguien tiene que decirle a Guede que, salvo algunos jugadores que pueden resultar unos “fuera de serie” cuando el partido es propicio (como Paredes, Valdivia y Valdés), y dos o tres agregados que suelen mantener un buen nivel (como Barroso, Orión y Zaldivia), no tiene mucho más.

Si él piensa que cuenta con un plantel rico y numeroso, ya son demasiados los contrastes que le debieron dejar en claro que ello no es así. Es más: su plantel está lleno de jugadores que, llegados de otras tiendas con un respetable cartel, en Colo Colo han fracasado estrepitosamente.

Súmele a eso que la “cantera” alba hace años que no entrega frutos de nivel, para entender por qué el panorama es más que desolador.

Frente a Iberia aparecieron Villanueva y Berríos, y lo cierto es que ninguno de ellos justificó su inclusión, así como antes tampoco la justificaron otros. ¿Es culpa de los muchachos? Por cierto que no. No se les puede pedir a veinteañeros inexpertos que salven al equipo de un desastre que ni los experimentados pudieron evitar.

Iberia, qué duda cabe, jugó mucho mejor que su linajudo rival. Le cerró los caminos, le cortó los pocos circuitos que el Cacique intentó y, con el balón en su poder, tuvo una claridad y una eficiencia que en el otro bando escaseó.

¡Qué poquita cosa es Colo Colo sin Paredes y sin Valdivia…! Un cuadro nublado, sin chispa y sin ideas que vio impotente cómo se iban consumiendo los minutos sin poder cambiar su suerte.

Sin ninguna capacidad de desborde por las bandas, en el centro del área tanto Rivero como Orellana pagaban tributo a su escasa habilidad para la pared o el dribling capaz de producir superioridad numérica y el claro. Resultado: Colo Colo chocó todo el partido frente a una defensa bien parada que, cuando llegó a fallar (muy pocas veces), encontró en Jiménez un arquero que dio confianza siempre.

Braulio Baeza, volante de Iberia, puso justicia con dos goles que significaron la clasificación a cuartos, dejando en el camino a un lánguido y nulo Colo Colo que, apenas siete días antes, se había antojado un equipazo.

Más allá del resultado, del desenlace, lo de Colo Colo tiene que ser preocupante. Un equipo se su pretendido nivel no puede quedar eliminado de manera tan miserable a manos de un cuadro de una serie inferior, y cuya planilla se paga con lo que mes a mes cobra el “Mago” Valdivia.

¿Y estos son los cuadros de nuestro campeonato destinados a ser protagonistas, primeros actores?

No resulta difícil explicarse, pues, por qué a nivel internacional desde años sumamos un desastre tras otro en la Copa Libertadores y en la Sudamericana, con equipos que dan lástima incluso midiéndose contra cuadros de segunda y tercera línea del subcontinente.

¿Para esto se implantaron a sangre y fuego en nuestro fútbol las Sociedades Anónimas?

Por favor… Aparte de no ganarle a nadie, ni siquiera tenemos clubes que financieramente al menos expliquen este cambio brutal en la estructura de nuestro fútbol.

 

PORMENORES

Partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Chile.

Estadio: Monumental.

Público: 12.477 espectadores.

Arbitro: Patricio Polic.

COLO COLO: Orión; Campos (26’ Orellana), Zaldivia, Barroso, Véjar (46’ Fierro); Figueroa, C. Baeza, Valdés; Maturana (46’ Berríos); Villanueva, Rivero.

IBERIA: Jiménez; Pardo, Opazo, Silva, Aguirre; Gutiérrez, Urquieta, Jorquera (81’ Magaña); B. Baeza, Aguilera (46’ González); Ruiz (68’ Gómez).

Goles: Braulio Baeza, a los 5 y 65 minutos.

Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Zaldivia, Véjar y Fierro; en Iberia, Ruiz y Aguilera.

Tarjeta roja: Zaldivia, a los 90+2´.