Un mazazo para la norma de los seis extranjeros

Un estudio demuestra que los futbolistas foráneos no son la solución para mejorar el rendimiento de los equipos ni la calidad del espectáculo. Un botón de muestra: apenas un tercio estuvo en la cancha en el 70% de los minutos posibles.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

De los 85 futbolistas extranjeros que se desempeñaron en el torneo de Primera A en el año que se fue, solamente 28 participaron en el 70 por ciento de los minutos posibles. De los restantes, 27 fluctuaron entre el 30 y el 70%, y -esto parece increíble- 14 no superaron el 30% y justifican cabalmente el “¡para qué te traje!”.

Así lo establece un detallado estudio realizado por el ingeniero Francisco Toledo, máster en bigdata, y publicado a mitad de semana en la plataforma X.

El informe constituye un mazazo demoledor para la medida aprobada por el Consejo de Presidentes de la ANFP que permite la inscripción de seis jugadores foráneos y sin restricción de número en cancha. El pobre rendimiento en general hace concluir que no fueron un aporte para mejorar el rendimiento de sus clubes, ni el nivel de calidad del torneo, y hace preguntarse cuáles fueron los fundamentos de los nueve clubes que aumentaron la cantidad de extranjeros.

Para el estudio fueron reconocidos los minutos posibles de juego en cada club, considerando el torneo nacional, la Copa Chile, la Supercopa, la Libertadores y la Sudamericana, de acuerdo a registros confiables.

Un hallazgo inesperado del estudio es la comprobación de que Huachipato, el campeón, y Colo Colo, el tercero, fueron los que menos recurrieron al aporte de los extranjeros. Los acereros ocuparon a más jugadores nacionales, mientras los albos echaron a la pelea a los sub 21. En contraste, Coquimbo Unido, fue el que mejor retribución encontró en los foráneos, al menos en minutos jugados.

En el aspecto individual, hubo un grupo de jugadores extranjeros que no llegaron al 20% de los minutos posibles, varios de ellos con alguna connotación. Es el caso del evertoniano Ismael Sosa (20%), el coquimbano Bruno Cabrera (16%), el palestinista Hernán Rivero (13%), los magallánicos Yeiler Goez (11%) y Felipe Cadenazi (10%), el colocolino Emiliano Amor (8%) y el hispano Luis Mejías (5%).

Otros ni siquiera llegaron al 40% de los minutos posibles: el calerano Nelson Acevedo (39%), el evertoniano Juan Cuevas (37%), el rancagüino Valentín Larralde (34%), el acerero Pablo Magnin (27%), el copiapino Manuel López (25%), el colocolino Matías de Los Santos (22%) y el cobresalino Walter Rueda (20%).

Aparte, hubo tres que ni siquiera se pusieron la camiseta: el audino Lautaro Palacios (lesionado), el cruzado Nehuén Paz (no lo consideraron) y el hispano Octavio Rivero (lesionado).

Tampoco mienten los números en cuanto al equipo que peor contrató. Fue Colo Colo, que incorporó a todos los que podía y, con excepción de Maximiliano Falcón, Alan Saldivia y Leonardo Gil, los usó muy poco. Solamente en Audax Italiano y Universidad de Chile sus extranjeros jugaron más de la mitad de los minutos posibles.

Se identifica a dos grupos en el fútbol chileno: los grandes y los no-grandes. Los primeros utilizan más jugadores sub 21 que el resto.

El estudio concluye con que “el aumento de extranjeros causa que jugadores chilenos jueguen menos, sobre todo en los equipos no-grandes”. Sostiene también que Colo Colo y Huachipato usaron muy mal sus cupos; que “de los 9 clubes que votaron a favor del aumento, sólo dos usaron más del 50% a todos sus cupos”.

Para finalizar el autor del estudio formula una sugerencia y exhala un diagnóstico lapidario: “Primero hay que usar bien los cinco cupos, mejorando el ’scouting’ y generando ventajas competitivas en ese aspecto versus resto de países (caso Ecuador). Una vez que se consiga, deberíamos pensar en tener un sexto cupo (caso Ecuador). Hoy estamos muy lejos de eso”.