Un parche en la herida

Pablo Aimar y Leonel Scaloni fueron designados como adiestradores nacionales argentinos en forma interina por la AFA. Una decisión momentánea, hasta que los dirigentes se definan por quién será el encargado de conducir los destinos de una selección que tendrá un recambio generacional irremediable.

Ya surgen nombres a granel: Diego Simeone (una vez más candidato de la mayoría de los hinchas), Mauricio Pochettino, Ricardo Gareca, Marcelo Gallardo y Jorge Almirón. Este último es el preferido del Presidente Mauricio Macri, lo cual no es un detalle menor, teniendo en cuenta la injerencia del gobierno nacional en las determinaciones de los dirigentes del fútbol.

Más allá de las preferencias de Claudio “Chiqui” Tapia (presidente de la Asociación de Fútbol Argentino, AFA), Daniel Angelicci (mandamás de Boca Juniors), Nicolás Russo (timonel de Lanús) y de los principales actores, mis candidatos para asumir la selección albiceleste son dos.

El de todos, Diego Simeone, un referente como jugador, que ya suma ocho títulos como entrenador de un equipo que no es “Top Ten” en el Viejo Continente. Su trabajo en el Atlético de Madrid lo posiciona en la primera fila de partida. La gran interrogante es saber si el “Cholo” esta vez dará el sí, con todos los inconvenientes que ha tenido esta dirigencia, al igual que las anteriores y las anteriores…

Si Simeone respondiese que no, me inclinaría por Jorge Almirón. Un entrenador que ha hecho su carrera en Sudamérica, que supo ser campeón argentino y subcampeón de América con Lanús, logrando hacer historia con ese humilde club del sur del Gran Buenos Aires.

En pocos meses ya logró estar en una final del torneo colombiano con Atlético Nacional, y disputará, desde los próximos días, octavos de final de Copa Libertadores. Desde mi punto de vista pareciera ser el estratego ideal para comenzar el proceso de recambio que necesita este combinado, sin los “Messi Boys” para lo que se vendrá: Copa América en 2019 y Clasificatorias rumbo a Qatar 2022.

Mientras tanto, como tratando de instalar un parche para cubrir la herida que dejó el breve paso de Jorge Luis Sampaoli por Rusia, asomó la designación de dos entrenadores inexpertos: Pablo Aimar y Leonel Scaloni, quienes seguramente en los próximos amistosos les dirán a los muchachos «jueguen como saben».

Las dudas, la falta de decisiones y, fundamentalmente, la carencia de títulos, hacen que el futuro en la selección trasandina resulte incierto, al margen de quién sea escogido como DT.

Una elección difícil para un cargo que, exceptuando el paso de Alejandro Sabella (subcampeón del Mundo en Brasil 2014), no ha sido ocupado como lo ordena la historia de un fútbol tan importante e influyente como el argentino.