Una jornada feliz para Maripán, Sierralta y Aránguiz

Como si estuviera jugando por la selección chilena, Guillermo Maripán saltó
bien y cabeceó certeramente para anotar el segundo gol del Mónaco, y el
primero que consigue en Francia, para ayudar en la goleada de 3-0 que su
equipo logró sobre el Amiens en la 17ª fecha de la liga gala. El centro para su
acierto vino desde la izquierda con un ajustado tiro libre del volante ruso
Aleksandr Golovin.
Maripan estuvo varias fechas relegado a la banca, pero en las tres últimas se
afirmó como titular y ha contribuido al alza en el juego de su equipo, que
marcha noveno en la tabla de posiciones.
Después de dos años de espera, por fin pudo Francisco Sierralta debutar en el
Udinese, club que lo contrató en 2017 y que, sin hacerlo jugar, lo envió a
préstamo al Parma, donde apareció muy pocas veces en el equipo titular. Su
estreno resultó inolvidable para él: comandando el trío de defensores, jugó
todo el partido, logró que su arco no recibiera goles y, mejor aún, propició
buenas salidas para que volantes y delanteros se dieran un festín futbolísticos
que los llevó a ganar 4-0 al Bolonia.
Apenas comenzado el segundo tiempo, el central recibió tarjeta amarilla por
una jugada brusca, pero eso no le quitó ímpetu ni influyó en su rendimiento.
Udinese, que venía de perder dos encuentros y empatar otros dos en las fechas

precedentes, quedó 14° entre los 20 equipos que disputan el campeonato
italiano.
Paralelamente, Charles Aránguiz, acostumbrado a los éxitos, mantuvo su gran
rendimiento y fue valor importante en 2-1 del Bayern Leverkussn sobre el
Schalke 04. Una de sus sorpresivas apariciones en ataque le permitió ganar la
línea de fondo y habilitar, con preciso pase retrasado, al argentino Lucas
Alario para que anotara el segundo de sus goles
El volante había recibido un feo golpe en el partido anterior y su presencia
estuvo en duda hasta último momento. Con esta victoria, el BL alcanzó en el
puntaje al Bayern Munich y comparte con él la sexta ubicación en la
Bundesliga.
Tampoco desentonó Arturo Vidal. Ingresó a la cancha del Nou Camp a los
63’, en reemplazo de Frenkie De Jong, y aunque tuvo cierta participación en el
último gol del 5-2 del Barcelona sobre el Mallorca, nadie se acordó de él en el
recuento. Todos los elogios fueron otra vez para Lionel Messi, que mostró a
sus hinchas el trofeo de su sexto Balón de Oro y justificó el galardón anotando
tres goles, y para Luis Suárez, que anotó uno de antología.
En cambio, le fue mal a Junior Fernandes, que jugó poco más de una hora y
fue reemplazado por el colombiano Radamel Falcao, cuando su equipo, el
Alanyaspor, caía por 1-0 ante el Galatasaray, marcador que permaneció
inalterable.
Dos que miraron derrotas de sus equipos desde afuera fueron el arquero
Claudio Bravo, que vio perder en Inglaterra al Manchester City frente al
Manchester United (1-2), y el volante Matías Fernández, testigo de la derrota
del Junior de Barranquilla ante el América de Cali (0-2), que se consagró
campeón de la Liga Águila en Colombia.