Una cita imperdible: inician los Juegos Sudamericanos Down

Entre este viernes y sábado se realizará en Peñalolén la primera versión del evento, que contará con la participación de 130 niños de cinco países.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE F. / Foto: ARCHIVO

Inclusión, deportividad y amor. Esos son los ingredientes principales que los organizadores pusieron para concretar una idea largamente postergada y que a partir de este viernes será una mágica realidad: los primeros Juegos Sudamericanos Down, que tendrá la participación de unos 130 deportistas de México, Ecuador, Perú, Argentina, y de varias localidades chilenas.

“Es el evento más hermoso y glamoroso del deporte chileno. Los Juegos Deportivos Down, en su sexta versión y que este año será de carácter sudamericano. Acá las luces son las miradas llenas de amor de nuestros jóvenes participantes, y la alfombra roja, la presencia de todos los que nos acompañen”, dice Eduardo Arévalo, presidente de la Corporación Deportes Down, organizador de los Juegos junto a la municipalidad de Peñalolén.

Arévalo explica que los Sudamericanos se realizarían en nuestro país en noviembre de 2019, pero se suspendieron debido al estallido social, y cuando se pensaba en el año siguiente, llegó la pandemia y trastocó todos los planes.

“Ahora ya están aquí y son una realidad. Esperamos que nos acompañen en las instalaciones de la Corporación de Deportes de Peñalolén, que nos ha apoyado mucho. De Chile, tendremos representantes de Punta Arenas, Vallenar, Copiapó, Lebu, Antofagasta y de todas las comunas del Gran Santiago”.

Todos se encuentran alojados junto a sus padres en hoteles del centro de Santiago, y la ceremonia inaugural está prevista para este viernes, a las 11:00 de la mañana. Ya por la tarde comienzan las competencias de natación y básquetbol. El fútbol y el atletismo (lanzamiento de bala, relevos y carreras de velocidad) se efectuarán el sábado.

Participan niños desde los ocho años, porque muchas de las pruebas no son ciento por ciento competitivas. “Nos interesa que participan, que se diviertan y jueguen. Que sean felices y por eso entregamos diplomas a todos. Para que se sientan como lo que son: unos ganadores”, concluye Arévalo.