Una copa centenaria que no pierde su morbo

Es la Copa América, el torneo de selecciones que a Chile le ha deparado más frustraciones que logros. Un repaso histórico así lo demuestra.

POR JOSÉ ROGGERO / Fotos: ARCHIVO

Ciento ocho años que han cobijado a 47 versiones. Y ahí está, manteniéndose como la tercera competencia de selecciones más importante del orbe, después del Mundial de Fútbol y la Copa Europea de Naciones. El avance africano y asiático en las últimas décadas no ha logrado bajarla de su sitial y no parece cercano el día en que ello ocurra mientras Brasil, Argentina y Uruguay sigan sacando a buena parte de los mejores talentos de la elite mundial.

Es nuestra Copa América, la más antigua a nivel de emblemas nacionales. La que se disputa desde 1916, con Uruguay como primer monarca y con Argentina como campeón vigente tras 28 años de sequía. La que dentro de 11 días -a partir del 20 de junio- será testigo de la seguramente última aparición de Lionel Messi en un torneo continental.

Estados Unidos será sede por segunda vez de este torneo, pese a que nada tiene que ver con esta parte de América. Es que así es la Conmebol, siempre buscando un rédito comercial.

Acorde con ese espíritu, la versión cuadragésimo-octava del torneo tendrá 16 competidores, seis de ellos provenientes de la Concacaf clasificados en una liga de naciones propia: el anfitrión, México, Canadá, Costa Rica, Panamá y Jamaica.

Las 16 selecciones fueron distribuidas en cuatro grupos, de los cuales sobrevivirán los dos primeros para disputar la siguiente fase y seguir escalando hasta la final el 14 de julio en Miami.

En el Grupo A están Argentina, Perú, Chile y Canadá; en el B, México, Ecuador, Venezuela y Jamaica; en el C, Estados Unidos, Uruguay, Panamá y Bolivia, y, finalmente, en el D, quedaron Brasil, Colombia, Paraguay y Costa Rica.

Chile, de la mano de su nuevo técnico, Ricardo Gareca, debutará el viernes 21 de junio contra Perú, en Arlington; luego se las verá el martes 25 con Argentina, en Rutherford, y cerrará el grupo el sábado 29 contra Canadá, en Orlando.

El morbo estará, no cabe duda, en el empeño de Brasil por desquitarse del oprobio que le significó en la última versión ver cómo Argentina se titulaba campeona en su propia casa. No la tendrá fácil, en todo caso, porque el Scratch parece ser aún un equipo en formación mientras que la Albiceleste luce el mismo rendimiento que le dio el último título mundial y ha anunciado que quiere seguir en la cima.

LO QUE DICE LA HISTORIA

Ésta es una copa que, sobre todo en sus primeras décadas, es propiedad de Argentina y Uruguay, que se aprovecharon del lento crecimiento de Brasil hasta la mitad del siglo 20.

Argentina, actual campeón, es, junto a Uruguay, la selección que más ha ganado la Copa América.

Así, trasandinos y charrúas lideran la tabla de títulos con 15 cada uno. Brasil es tercero, con sólo nueve. Paraguay, Perú y Chile lucen dos, en tanto que Colombia y Bolivia tienen uno. Los únicos que nunca han gritado campeones son Ecuador y Venezuela.

Argentina y Uruguay también mandan en una tabla por puntajes, considerando la actual adjudicación de tres puntos por partido ganado y uno por duelo empatado.

Acá la Albiceleste está sola arriba con 423 puntos, secundada por la Celeste con 374. La Canarinha es tercera con 362 puntos; Paraguay, cuarto con 235, mismo puntaje que Chile, que está un puesto abajo porque ha participado en 40 copas mientras que la Albirroja únicamente en 38.

En sus 40 apariciones La Roja ha disputado 188 partidos. De ellos, ha ganado 67, igualado 33 y perdido 88, lo que marca un indeseado déficit de alegrías, matizado solamente con los títulos de 2015 y 2016 y con vicecampeonatos que más causaron dolor que satisfacción, en 1955, 1956, 1979 y 1987. Tercera ha llegado cinco veces: en 1926, 1941, 1945, 1967 y 1991. Y cuarta, en otras 11 ocasiones.

Puede parecer un desempeño satisfactorio, pero no lo es tanto si se recuerda que en las primeras versiones de la Copa sólo hubo cuatro selecciones y que la participación plena, con todos los países en competencia, se alcanzó recién en 1975. Un ejemplo que lo ilustra bien: hasta 1925, La Roja fue cinco veces cuarta, lo que equivalió al último puesto, y una vez quinta, entre cinco.

Las cuentas en el arco propio y ajeno también son magras. Chile ha anotado 291 tantos y encajado 316, con un déficit de -25.

Otro dato para poner las cosas en su lugar. Sólo contra rivales sudamericanos, ha perdido más que ganado contra Argentina, Brasil y Uruguay, con los tres, de modo lapidario. Más estrechamente, pero siempre al debe, está con Paraguay. Supera impensadamente con largueza a Colombia y Ecuador, pero es una realidad, dado el progreso de ambos países, que puede empezar a variar.

GRITO DE GOL

Los argentinos también mandan en el ranking de goleadores. Norberto “Tucho” Méndez es el máximo anotador, con 17 aciertos, los mismos que el brasileño Zizinho, pero está arriba por porcentaje de anotaciones. El charrúa Severino Varela es tercero con 15 tantos, al igual que el peruano Teodoro “Lolo” Fernández, que está cuarto por el mismo criterio anterior.

Son todos goleadores casi de la prehistoria del fútbol sudamericano, en las décadas del 30 y 40 del siglo pasado.

Eduardo Vargas está quinto en la tabla de goleadores históricos, con 14 anotaciones, a sólo tres de los dos primeros.

Lo interesante es la aparición en el quinto puesto de Eduardo Vargas, con 14 anotaciones, las que puede aumentar si convierte ahora en tierras estadounidenses, alcanzando incluso el primer puesto del escalafón. Con los mismos goles, pero menor porcentaje, está otro contemporáneo, el peruano Paolo Guerrero.

Otros dos chilenos, Enrique “Cuacuá” Hormázabal y Raúl Toro, figuran en un meritorio sitial con 10 y 9 goles, respectivamente.

En las mayores goleadas, aparecemos con dos. Ambas fueron 7-0. La primera, en 1979, sobre una Venezuela que entonces sólo sabía de jonrones. La segunda sí que vale: contra México en 2016, jornada cuando La Roja supo que podía soñar con el bicampeonato.

SIEMPRE PRESENTES

Chile también destaca en cuanto a presencias.

Tanto así que Sergio “Sapo” Livingstone lidera nada menos que junto a Messi esta tabla con 34 partidos disputados.

En el sexto puesto aparece Gary Medel, con 27 presencias. A esta altura del escalafón la “generación dorada” aparece en pleno. Tras Medel, está Claudio Bravo, con 25 apariciones, una más que Arturo Vidal y Mauricio Isla, con 24 y Alexis Sánchez, Charles Aránguiz y Eduardo Vargas, con 23.

Hasta ahora, el portero, el lateral y los dos atacantes son seguros en una selección que asume esta Copa como un laboratorio para alcanzar el rendimiento que le permita remontar en la última parte de las clasificatorias mundialistas y llegar a México-Estados Unidos-Canadá 2026.