Unión celebró 121 años llevándose por delante a Colo Colo

El cuadro hispano, que perdía por 2 a 0, volcó un partido con el esfuerzo de todos y el aporte vital de su goleador Figueroa, para terminar estructurando un vibrante 3 a 2. El Cacique, por contraste, se hunde en la tabla de posiciones y le espera una segunda rueda que puede ser todo un calvario.

Unión Española celebraba su aniversario 121 y lo hizo en forma: llevándose por delante a un Colo Colo que llegó a estar 2 a 0 arriba en el marcador para derrotarlo finalmente por 3 a 2 en un epílogo vibrante, que enfervorizó –y con toda razón- a su minoritaria pero fiel hinchada.

Porque se supone que, por historia y tradición, es el Cacique el cuadro que “nunca va perdiendo”, porque “pica de atrás” para dar vuelta encuentros que se creían irremediablemente perdidos. Esta vez, sin embargo, fue Unión Española la que supo sobreponerse no sólo al mal juego que desarrolló durante el primer tiempo y parte del segundo, sino a un marcador que parecía, si no lapidario, muy difícil de revertir.

En otras palabras, a la hora de partido, Unión parecía encaminarse a sumar un nuevo contraste frente a los albos en el Santa Laura, a quienes no lograba derrotar jugando en su cancha desde el 2013. El epílogo, sin embargo, mostraría una historia distinta.

Mejoró indudablemente Unión Española para dar vuelta el partido y el resultado. Tanto como se vino abajo Colo Colo, que aparte de tener puntos muy bajos desmejoró notoriamente con el cambio de Baeza, hasta ese momento la figura de su cuadro, para dar paso a un “Pajarito” Valdés que no sólo no hizo nada de provecho por el equipo, sino que se mostró extrañamente torpe con el balón, equivocándose una y otra vez en el pase y en el dribling.

Súmele a eso que Rivero, que se había reencontrado con el gol después de varias jornadas en que aparte de no rendir no llegaba a la red, desapareció por completo en la segunda etapa. Es decir, volvió a ser lánguidamente el fantasma de las últimas jornadas albas.

Como si eso fuera poco, está el caso de Véjar, con el cual Tapia sigue insistiendo sin haber ni un solo motivo para ello. Porque el ex huachipatense corre en proporción inversa a lo que juega. No pesa en la marca ni en el desborde por las bandas, yerra la mayoría de los pases que intenta y, para colmo, marcando llega siempre tarde. Aunque suene lapidario, con él Colo Colo está jugando en desventaja numérica.

Y de eso se dan cuenta todos, menos quien debiera: Héctor Tapia, que lo mantuvo en cancha hasta el último minuto a pesar del desastre que era. Ni Orellana, ni mucho menos Baeza, debieron abandonar el campo de juego estando Véjar.

De nada de eso, obviamente, tiene culpa Unión Española, que supo sobreponerse a todo. Sobre todo a ese golazo de Paredes que, llevando en cancha apenas siete minutos, se despachó desde fuera del área un disparo al ángulo que era para ponerlo en un marco.

Y es que si Colo Colo tenía a Paredes, Unión tuvo a Figueroa, un grandote que, más allá de que su equipo no funcionara, tuvo de cabeza siempre a los centrales albos.

Y fue él quien inició la remontada cuando, ante un centro de Dávila, desde la izquierda, se elevó más que los defensores blancos para clavar el frentazo que dejó parado a Orión. Se jugaba el minuto 66 y quedaba por lo tanto un largo trecho en que el partido volvía a estar abierto.

Con el descuento hispano, Tapia hizo la modificación que, al cabo, le costó cara. Mejor dicho, carísima. Porque Baeza no sólo había sido figuraza en el primer tiempo, impidiendo en dos oportunidades el descuento, sino que él y Carmona se las arreglaban para pelearle de igual a igual el mediocampo a los rojos y eran, además, una primera línea defensiva que en gran medida facilitaba la labor del fondo albo.

Sin Baeza, Unión se hizo un picnic pasando una y otra vez la mitad de cancha. Carmona solo no podía e incluso de una falta suya surgió el gol del empate hispano, que para Colo Colo era ya todo un mazazo: el resultado le estaba impidiendo aprovechar el triunfo palestinista para superar a la U en la tabla de posiciones y, frente a un eventual victoria cruzada en el Bío Bío, quedaba tan lejos en el campeonato que su desmedrado puntaje significaría una segunda parte de campeonato apenas por cumplir.

En lugar de meter el balón por arriba, Aránguiz sorprendió al fondo albo buscando a Figueroa por bajo. Zaldivia, que iba a su marca, cayó inesperadamente y el grandote sólo tuvo que controlarla para luego buscar el rincón bajo que significaba el tanto del empate.

Restaban aún diez minutos, más descuentos, pero Colo Colo quedó “groggy”. En fútbol, equivale a quedar sin respuesta. Y a partir de ese momento, Unión Española le pasó por encima a un Colo Colo que, lo hemos dicho en más de una oportunidad, es un equipo muy poco sólido y, por lo mismo, para nada confiable.

Más allá del muy buen primer tiempo de Maturana, el zurdito no es Valdivia. Paredes es un goleador de raza, pero no puede hacerlas todas, menos cuando varios de sus compañeros juegan de “espías”. En otras palabras, ofensivamente Colo Colo tiene muy poquito, incluso para el pobre nivel local, y defensivamente desnuda sus falencias si los de la última línea no están bien protegidos.

Unión Española aprovechó de maravillas el desconcierto albo, su habitual salida de casillas cuando los partidos no se le dan como se esperaba. Insaurralde se ganó una amarilla con cara de rosada y Zaldivia, que ya tenía, vio la segunda en los descuentos y ya no podrá estar en la fecha siguiente, frente a una Unión Calera que viene pisando fuerte.

Se sumó a Paredes, otro que sumó su quinte amonestación y tampoco podrá estar frente a los “cementeros”.

A dos minutos del término reglamentario, Unión Española noqueó definitivamente a ese Colo Colo “groggy” y deambulando por la cancha. Poblete, recién ingresado, buscó el área, la ayuda de Figueroa, y el grandote hispano demostró que, aunque lo suyo es el juego aéreo, con el balón en los pies tampoco es un negado: devolvió una pared milimétrica que dejó a Poblete mano a mano con Orión.

Y ganó el delantero, provocando el estallido jubiloso y justificado de su barra, ubicada precisamente tras el arco sur.

De esa manera, Unión Española festejó por todo lo alto sus 121 años de vida.

De esa manera, Colo Colo se hunde en la tabla de posiciones y no se ve por dónde pueda salir a flote.

PORMENORES

Torneo Nacional. Decimocuarta fecha.
Estadio: Santa Laura.
Público: 8.908 espectadores.
Arbitro: Piero Maza.
U. ESPAÑOLA: Guerra; Gómez, Ampuero, Pizzorno, Pavez; Galdámes, Dávila; Aránguiz (86’ Poblete), Tello (81’ Carrera); Jaime (90+4’ Méndez), Figueroa.
COLO COLO: Orión; Campos, Zaldivia, Barroso (45’ Insaurralde), Suazo; Baeza (67’ Valdés), Carmona; Orellana (52’ Paredes), Maturana, Véjar; Rivero.
GOLES: Para Unión Española, Figueroa a los 66’ (cabeza) y 79’, y Poblete a los 88’; para Colo Colo, Rivero a los 18’ y Paredes a los 60’.
Tarjetas amarillas: en Unión Española, Aránguiz y Tello; en Colo Colo, Zaldivia, Insaurralde, Baeza, Véjar y Paredes.
Tarjeta roja: Zaldivia, a los 90+3’ por doble amonestación.