(VIDEO) ¡Berdine Castillo es campeona iberoamericana en 800 metros!

La atleta nacida en Haití se olvidó del triste episodio vivido en Santiago 2023 y con una estupenda marca atrapó la medalla de oro en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo en Cuiabá, Brasil.

Por PEDRO LIRA BIANCHI / Foto: ARCHIVO

Oro y resiliencia. Así se convirtió Berdine Castillo en campeona iberoamericana de atletismo.

Sin desmerecer a ninguno de los 33 atletas que nos representan en el XX° Iberoamericano de Atletismo, en Cuiabá, ella amerita un espacio singular. Berdine Castillo Lillo, 23 años, nacida en Haití en marzo del2000 y criada desde los cinco años en Chile.

Sus padres adoptivos son Mario Castillo Delgado y Patricia Lillo. Él, oficial de la Fuerza Aérea (FACH), cumplió funciones en el contingente chileno de Naciones Unidas en la isla caribeña, donde conoció a Berdine. Al regresar a Chile en 2005, primero a Iquique y luego a Santiago, hicieron hasta lo imposible para conseguir la adopción de la niña.

Berdine es sencilla, alegre y de bajo perfil. Así la califican sus cercanos. Fue la primera haitiana cuya adopción decretó la Corte Suprema de Chile. Tiene dos hermanas no biológicas: Macarena y Alejandra. Estudia Obstetricia en la Universidad Andrés Bello, y su formador atlético en Chile fue el entrenador Mario Vásquez.

Ella hizo noticia en portadas de diarios, televisión abierta, radios y redes sociales durante al menos los últimos seis meses, desde noviembre de 2023. Fue centro de atención junto a la atleta Paulette Cardoch. Ambas denunciaron trato discriminatorio y, en el caso de Castillo, además racismo, por parte de Ximena Restrepo, dirigente del atletismo internacional. Los hechos se dieron en el contexto de la posta 4 x 400 de los Juegos Panamericanos de Santiago 2023. Y no han sido hasta ahora esclarecidos.

La acusación llegó al Comité Nacional de Arbitraje Deportivo, que se lavó las manos y cerró el caso sin hallar culpables. No había pruebas palpables.

Luego del juicio, que Berdine siguió desde España, porque está entrenando y compitiendo allá desde abril, se concentró en su vida atlética. Fue una sana, inteligente y correcta decisión. La meta era intransable. Había mucho en juego con el atletismo mundial de 2024. Principalmente estaba de por medio lograr la marca mínima de los 800 metros, de 1.59.30, para asistir a los Juegos Olímpicos de París 2024. Un crono nada fácil para el medio chileno, pero posible. O bien acumular puntos que le permitan estar entre las 48 semifondistas que estarán en los 800 metros del Stade du France.

Berdine corrió en el Ibero de Brasil el viernes 10 la segunda semifinal de los 800 metros. La ganó con un tiempo de 2.07.37. Una marca habitual para ella, como parte de sus carreras de los últimos años. Tenía mejores cronos en las dos vueltas. Por ejemplo, en el Sudamericano Sub 23 de Ecuador, corrido en 2021, hizo 2.05.98. Y en la final panamericana de Santiago 2023 salió quinta, con 2.05.37. En el Continental Tour de Santiago, en abril pasado, marco 2.04.20, mientras una semana después, en el Campeonato Nacional de Chile 2024, cronometró 2.02.22.

En ese contexto, la final de este sábado se predecía estrecha, especialmente con la uruguaya Débora Rodríguez (segunda en Santiago 2023, con 2.02.88), y la brasilera Jacqueline Weber (cuarta en Santiago, con 2.04.99), con quienes había competido en varias ocasiones.

Castillo tenía bien pensada su carrera y ritmo desde antes de dar las dos vueltas. La preparó asertiva y tácticamente con su entrenador Bastián Carter. Pero una situación es lo preparado y otra la realidad. La temperatura en Cuiabá era de 35 grados y mucha humedad en el momento de la carrera.

En los primeros 400 metros se ubicó segunda, detrás de la colombiana Karla Vélez, quien marcó 59.39 en la primera vuelta. Ya en los 500 metros, Berdine pasó al primer puesto y lo mantuvo a un fuerte ritmo, pero no apretada, hasta cruzar la meta en 2.00.84. Con esta marca habría obtenido oro en Santiago 2023, donde ganó la cubana Diago (2.02.71). Pero en el atletismo todo tiene su momento y madurez.

La medalla de plata en el Iberoamericano fue para la brasilera Weber, con 2.01.64, mientras el bronce lo logró la uruguaya Rodríguez, con 2.03.32.

Para nuestra compatriota, la marca del Iberoamericano representa su mejor registro personal. Con 2.00.84 quedó a 64 centésimas del récord de Chile, que ostenta Alejandra Ramos (3/09/1990), en Jerez de la Frontera, España, cuando hizo 2.00.20. Es decir, han transcurrido mas de 33 años para que alguien se acerque a batir este récord.

De hecho, Ramos, en una de sus habituales columnas en el diario La Prensa, de Curicó, escribió el 7 de mayo pasado: “Este Campeonato Iberoamericano es un buen encuentro atlético para lograr subir al podio, como así batir récords nacionales. En los 800 siempre estuve por debajo de los 2.03.5, registro que hoy en día sólo ha conseguido Berdine Castillo”.

El sábado, luego de la carrera de Berdine en Brasil, Alejandra fue contactada por El Ágora. “¡Oh, está por caer el récord chileno después de casi 34 años!”, dijo, emocionada, la curicana.

Vea la extraordinaria carrera de la chilena: