(VIDEO) Festival de Viña parte con demandas, silencios y cambios acorde a los tiempos

Los organizadores dejaron atrás el beso entre los animadores y a modelos para la entrega de gaviotas. Mientras, la alcaldesa de Viña exhibió un letrero exigiendo “ley de incendios”.

Por EL ÁGORA / Foto: AGENCIAS Y TWITTER (X)

Cambia, todo cambia, dice la canción de Julio Numhauser. Para el Festival de Viña 2024, la consigna se cumple a plenitud. Este año, por ejemplo, el evento comenzó con un minuto de silencio por las víctimas de los incendios en la Región de Valparaíso.

Y, en la platea de la Quinta Vergara, la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, portaba un cartel con una consigna. “Ley de incendios, ¡ahora!”, se leía en la pancarta cuando fue presentada por los animadores. La edil recibió una ovación.

A propósito de los animadores. Este año comenzaron con palabras sentidas. “Esta vez en Viña no estamos todos. Nuestra ciudad está herida a causa de los devastadores incendios”, dijo María Luisa Godoy. Luego hizo un repaso sobre las pérdidas familiares y materiales provocadas por la tragedia.

A su lado, el debutante Francisco Saavedra pidió un minuto de silencio, que el público de la Quinta guardó respetuosamente.

En la misma línea, no hubo beso en la boca forzado entre los animadores, para marcar una diferencia conceptual de respeto. Y aunque muchos espectadores pedían el “piquito”, Godoy y Saavedra simplemente los ignoraron.

Y a propósito de respeto. Otro cambio fue la ausencia de modelos durante las premiaciones. Algo que pudo apreciarse desde las primeras entregadas la noche del domingo, al cantante español Alejandro Sanz y a la comediante Alison Mandel. Ahora son los mismos animadores los que van a buscar los reconocimientos y se las entregan a los artistas.

Adiós a reducir a una mujer a una figura sexy. Enhorabuena.

Revise cómo fue la apertura del Festival:

La alcaldesa de Viña del Mar recibió la primera gran ovación del público.
Alejandro Sanz fue el artista que abrió la primera noche de Festival.

 

Alison Mandel y una de sus gaviotas.