Violencia e indignación en Francia durante celebración del 1 de Mayo

Enfrentamientos en París y otras ciudades en contra del gobierno de Emmanuel Macron y su reforma de pensiones: 108 agentes heridos y casi 300 arrestados.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

La indignación por el retraso en la edad de jubilación impuesta a la fuerza por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, terminó por movilizar este 1 de Mayo a más de un millón de manifestantes, que fueron las más violentas en años y que dejaron un salto de casi 300 arrestados y 108 policías heridos, uno de ellos con quemaduras de extrema gravedad.

Las cifras, que son provisionales, las dio el ministro francés del Interior, Gérald Darmanin, en una breve comparecencia ante la prensa poco antes de las 20:00 hora local y en la que insistió en que “esta violencia debe ser condenada por todo el mundo”. Calculó en 780 mil los participantes, aunque observadores imparciales aseguran que el número era claramente superior al millón de personas.

La celebración por el Día del Trabajo se convirtió así en un campo de batalla político. La segunda economía de la Unión Europea centra desde enero la atención internacional por las multitudinarias protestas contra el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años que el presidente Macron aprobó por decreto.

Según los sindicatos, más de un millón de franceses participaron de la marcha en París.

En París, donde el cortejo sindical comenzó a las dos de la tarde en Plaza de La República en dirección de la Plaza de La Nación, los primeros incidentes se produjeron una hora después. Entre los diversos daños ocasionados por los manifestantes se vieron escaparates de tiendas y de establecimientos bancarios reventados, así como contenedores y mobiliario urbano incendiados.

La Policía respondió con el lanzamiento de gases lacrimógenos en las distintas ciudades donde se produjeron incidentes. El Ministerio del Interior ha movilizado en total a 12 mil policías y gendarmes en toda Francia para hacer frente a las protestas.

Laurent Berger, líder del sindicato francés CFDT, afirmó en radio France que fue “una jornada histórica, con todos los sindicatos unidos por primera vez desde 2009”, y dijo que, según sus cálculos, participó un millón 600 mil franceses.

La Confederación General del Trabajo (CGT), en tanto, indicó que hubo 2,3 millones de manifestantes en el país. “Este 1 de mayo también sirve para decir que queremos que se pongan en la agenda nuestras aspiraciones: alzas salariales, igualdad entre mujeres y hombres, mejora de las condiciones laborales y considerar los temas ambientales”, dijo Sophie Binet, de la CGT, en la cadena France 2.

La reforma de las pensiones en Francia ha puesto en entredicho la importancia dada al trabajo en la vida de los ciudadanos, tras la pandemia y sus confinamientos, y en plena inquietud sobre la crisis climática.