Humberto Suazo

¿Volverá el “Chupete” goleador que todos admiramos?


En su segunda presentación con la camiseta de Deportes La Serena volvió a anotar en Primera A después de cinco años, y cuando el retiro en el semi anonimato parecía cosa juzgada. El gol no tuvo nada de hermoso y tampoco le sirvió de mucho a su equipo, pero igual alegra que Suazo pueda exhibir todavía retazos de su inolvidable jerarquía.

Por EDUARDO BRUNA

De hermoso, el gol no tuvo nada. Y tampoco sirvió de mucho, luego que, cerca del final, Audax Italiano derrotara por 2-1 a Deportes La Serena en el Bicentenario de La Florida, mediante anotación de Ledezma. Pero significó el regreso a las redes de Humberto “Chupete” Suazo después de muchísimo tiempo, y eso no es poco para un goleador de raza que intenta el “canto del cisne” con la camiseta granate después de haber visto de cerca su retiro en medio de un ominoso e injusto semi anonimato.

Para un tipo como él, el debut frente a O´Higgins, en la novena fecha, no pudo calificarse como “afortunado”, ni mucho menos. Primero, porque su equipo, ubicado en los últimos lugares de la tabla, no pudo saborear una victoria jugando como dueño de casa frente a los rancagüinos (1-1), y segundo, porque al no hacerse presente en el marcador su propia fama se transforma en su peor enemigo. Un goleador que no hace goles debe ser lo más parecido a un arquero que no ataja.

Por lo demás, su último coqueteo con el gol en Primera División lo había vivido el 23 de agosto de un ya lejano 2015 cuando, de regreso en Colo Colo, marcó el tanto de la agónica victoria alba frente a Deportes Iquique, en el Monumental. Intentando reverdecer viejos laureles, su última aparición en las redes se había producido el 6 de octubre del año pasado, defendiendo la camiseta de San Antonio Unido, por una Segunda División que en realidad sería la Tercera si en nuestro fútbol se utilizara una nomenclatura menos rebuscada.

Aquella tarde, “Chupete” Suazo había contribuido con un gol en el triunfo de su cuadro por 3-2 frente a Colina. Poco aporte, en realidad, para la trayectoria goleadora de un tipo que dejó su huella en Colo Colo, en el Monterrey mexicano, e incluso en esa Roja que, conducida por Marcelo Bielsa, se ubicó segunda en el escalafón sudamericano rumbo a Sudáfrica, con Humberto como goleador máximo de esas clasificatorias, con 10 anotaciones.

Cercano su final, con 39 años a cuestas, Suazo debe mirar con nostalgia la vuelta larga que debió dar para consagrarse como crack de primera línea. Y es que, como tantos jugadores nuestros llenos de condiciones, pero carentes de esa personalidad avasalladora del jugador rioplatense, el “Chupete” hasta estuvo a punto de resignarse voluntariamente a ese anonimato que lo acompañó casi siempre en su época de cabro. Fichado por Universidad Católica, su carácter tímido y retraído le jugó en contra. Con escasas o nulas oportunidades de jugar, optó por amurrarse y retornar al barrio en lugar de proponerse dar la lucha y convencer a los escépticos.

Sin saber qué hacer con él, Universidad Católica lo cedió a préstamo a Ñublense, primera estación que lo conduciría luego a Magallanes, San Antonio Unido, San Luis y, finalmente, Audax Italiano, donde, ya liberado de su vínculo con el club “cruzado”, explotó como el gran jugador e implacable goleador que siempre auguraron sus generosas condiciones.

Su paso a Colo Colo lo consolidó definitivamente, transformándose en pieza vital para el “Cacique” y la Roja. Prolífico anotador en ambos frentes, partió al Monterrey mexicano para iniciar con la hinchada “rayada” un idilio que hasta hoy se mantiene. Con los albiazules ganó títulos locales y tres veces consecutivas el Torneo de Clubes de la Concacaf (Confederación Centro, Norte Americana y del Caribe), equivalente a lo que es nuestra Copa Libertadores. No sólo eso: está considerado como el mejor jugador que alguna vez vistió la camiseta del Monterrey y entre los mejores de la Liga Mexicana a través de toda su historia.

Alegra el gol de “Chupete” por todo lo que ha significado para nuestro fútbol. Ojalá que este frente a Audax Italiano sea el primero de muchos más. Un tipo de su calidad y estirpe merece colgar los botines jugando en Primera División, sobre todo recordando lo mal que lo pasó cuando, en 2015, el fútbol lo trajo de regreso a un Colo Colo que, manejado por Blanco y Negro, se transformó en una empresa impersonal y fría, que sólo mira números y no conoce ni de pasión ni de sentimientos.

No le fue bien en su regreso al “Cacique”, eso es rotundamente cierto. Atenuadas muchas de sus facultades por el implacable paso del tiempo, sus goles no llegaron en la cantidad que se esperaba, acaso porque nada es más efectivo y cierto que aquello de que “nunca segundas partes fueron buenas”.

Como haya sido, no merecía ser desechado como un trasto viejo. Un incidente verbal con el director técnico de entonces, José Luis Sierra, marcó el abrupto final de su segunda aventura en el “Cacique”. Obligado a ir a Tribunales, el “Chupete” le ganó un juicio millonario a Blanco y Negro.

¿Está de vuelta Humberto Suazo como habitante frecuente del área y amigo íntimo de las redes? Es de esperar que así sea. Que este gol “reboteado” y feo frente a Audax Italiano sea el primero de muchos. Y es que jugadores como el “Chupete” lo que menos merecen es un retiro por todo lo alto. En ningún caso abandonar el fútbol como un cualquiera, después de haber sido protagonista de tantas jornadas épicas.