Renace la polémica por el cambio de hora: perjudica más que beneficia

Un nuevo cambio de hora se realizó este sábado en Chile, avanzando en una hora a partir de la medianoche. Y como todos los años, surgen las voces críticas a un sistema que, dicen, es más dañino que beneficioso para la salud de las personas.

Por SERGIO ANTONIO JEREZ / Foto (referencial): ARCHIVO

“Sensación de fatiga, cuesta levantarse, episodios de ansiedad, irritabilidad, pero también manifestaciones de baja productividad y, potencialmente, efectos en la salud, son algunas consecuencias de cuando el reloj biológico se desincroniza con el reloj social”, señala Luis Larrondo, cronobiólogo.

Con el nuevo cambio de hora, efectuado la medianoche de este sábado adelantando los relojes en 60 minutos para iniciar el horario de verano, vuelve a instalarse la polémica sobre una medida que, pese a todo, se ha mantenido en el tiempo.

De acuerdo a las opiniones de quienes manejan el tema, las personas y sus cuerpos se acostumbran a un determinado huso horario, ¿les ha pasado que despiertan antes que suene su alarma? Cualquier cambio que altere el horario en que su cuerpo está acostumbrado tomará algunos días para reajustarse.

Dormir de noche y estar despierto durante el día es un ejemplo de lo que se conoce como ritmo circadiano, “cercano a un día”, indica una publicación de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica.

“Cuando la regulación normal de estos ciclos se altera de forma severa y repetitiva, se pueden llegar a ver una serie de problemas fisiológicos, con mayor incidencia de cuadros de depresión, y incluso mayor frecuencia de cáncer”, manifiesta el estudio. Y agrega que “una disrupción circadiana fácil de visualizar es cuando uno se mueve entre países con grandes diferencias de horario, produciéndose lo que se conoce como jet lag, donde toma un par de días readecuarse a la nueva hora local”.

Según las investigaciones, no es favorable estar jugando con los cambios horarios dos veces al año, y comentan que se está promoviendo en la comunidad científica internacional de cronobiólogos tratar de mantener un solo huso horario todo el año, y esos serían los que se usan en invierno.

A nivel general, las personas tardan alrededor de cinco días en acostumbrarse al nuevo horario. “Durante este tiempo cada persona debe regular sus hormonas y fases de sueño, así como también la temperatura corporal, ya que en el día alcanzamos la máxima temperatura y de noche, la mínima”, explica el doctor Fernando Molt, neurólogo especialista en sueño de Clínica RedSalud.

De acuerdo a su experiencia, pasar del horario de invierno al horario de verano se puede manifestar con insomnio, sueño durante el día, especialmente en la mañana, irritabilidad y apatía, alteraciones en la concentración, alteración del ánimo y ansiedad.

Si bien estos síntomas se pueden presentar a cualquier edad, son más evidentes en los extremos de la vida, es decir, en niños y adolescentes, y personas mayores; también son más frecuentes en pacientes con problemas de sueño o ansiedad.

LA VOZ DEL MINISTERIO DE SALUD

Con ocasión del cambio de hora en abril, para iniciar el horario de invierno, el Ministerio de Salud había sugerido poner fin a los cambios de hora dos veces al año en consideración a los efectos negativos que ello tiene en la salud mental y física de las personas.

“El cambio de huso horario produce alteraciones tanto neurobioquímicas como neuropsicológicas, y todos debemos responder, en forma diferente, a esta situación”, se señaló en la oportunidad.

En general, el cambio de hora produce ansiedad, estrés, fatiga e insomnio en un grupo importante de personas.

El Minsal ha evaluado el problema y ha recomendado que no se continúe con el cambio de horario en primera instancia, pero reconoce que esta decisión no depende sólo del sector salud, sino también de otros organismos y ministerios que se ven afectados por la luminosidad del día, la seguridad en las calles, entre otros factores.