Wanderers desnudó las carencias de los «millonarios»

Venció 1-0 a la desorientada U de Beccacece, generosa en refuerzos y mezquina en ideas futbolísticas. Un cabezazo de Parraguez liquidó la victoria porteña y mantuvo a los azules en su zona de aprendizaje e incertidumbres.

Con un plantel tan modesto como aplicado, Wanderers le ganó a la U millonaria de Beccacece un partido mil veces disectado en las academias de fútbol: el choque entre un equipo exento de figuras que sublima el colectivismo y el orden táctico frente a un cuadro dotado de «estrellas» que carece de un patrón de juego que le permita capitalizar esos destellos individuales.

Antecedida por el desembolso de 6 millones de dólares por la incorporación de 12 jugadores -no se sabe aún si sean refuerzos-, la U cargaba con todo el peso de un favoritismo que le hizo sucumbir, agobiada al fin por sus propias limitaciones. Wanderers llevó el juego a la fricción y la batalla, especialmente del mediocampo y en esa apuesta de «gladiadores» sacó ventaja del despliegue y espíritu de sus volantes, que siempre anticiparon y metieron más la pierna que el rival.

Los azules entraron a Playa Ancha con seis de sus nuevas incorporaciones en la titularidad (Fernández, Maturana, Leiva, Schultz, Beausejour, Mora), pero más allá de la entrega ninguno de ellos tuvo la jerarquía parta mostrar el camino o, al menos, sacar al conjunto de su mediocridad. Al cuarto de hora ya denunciaba la misma falta de afinamiento que arrastró en una batería de amistosos que permitieron promocionar el «producto» por la televisión, aunque los elogios facilistas le impidieran hacer las correcciones necesarias . Una defensa lenta y poco flexible, un mediocampo monocorde con el traslado de la pelota de Maturana y la falta de cambio de ritmo de la Gata Fernández, así como un ataque irresoluto donde Mora lucha sin el auxilio necesario, son los lastres evidentes de un equipo en demorada formación.

En cambio, este nuevo Wanderers es un cuadro que se elabora con esfuerzo casi artesanal, con empuje, disciplina y algunos valores promisorios -la guapeza de Federico Pérez y el talento de Terans, por caso- que seguramente se desarrollarán durante el torneo. El elenco de Espinel tiene una idea y, claro, «si tenés una idea, dále», aconsejaba el sabio y antiético Sampaoli mientras hacía contratos a destajo aprovechando el desfalco de la ANFP.

Con esas características, el partido fue parejo a ratos y paradojalmente la victoria porteña tuvo la opción de ser más amplia: el gol nació de un pelotazo largo por la izquierda que, aprovechando la desubicación de Rodríguez, Vilches y Jara, Terans lo transformó a los 27′ en un centro perfecto desde la izquierda que Javier Parraguez envió a la red con un potente cabezazo.

En la búsqueda desordenada e ineficiente de la «U», Wanderers apostó al contragolpe y a los 52′ el mismo delantero metió un derechazo al travesaño que pudo liquidar el resultado. El ingreso de Carmona y Lorenzetti activó a los azules, pero la falta de un formato y de conocimiento técnico le impiden conectar sus circuitos con todo el potencial disponible.

Aunque el Apertura recién despega, la primera experiencia adversa de la U responde a lo previsible, catalizada por las virtudes espirituales de Wanderers en un duelo de David y Goliat. En rigor, si los hinchas azules esperan ver un campeón, tendrán que resignarse y templar su tolerancia para acompañar un proceso complejo de experimentación y aprendizaje de Beccacece desde la banca…

PORMENORES

Estadio Elías Figueroa
Arbitro: Eduardo Gamboa

Wanderers (1): Castellón; Pérez, López, Parra, Opazo; García, Quiñones, Fernández, Terans (89′ Cisternas); Pastorini (77′ Valenzuela), Parraguez (84′ Reyes).
DT Eduardo Espinel.

U. de Chile (0): Herrera; Rodríguez, Vilches, Jara, Beausejour; Schultz 80′ Carmona) , Martínez (66′ Lorenzetti), Fernández; Maturana, Mora, J. Leiva (46′ Briceño).
DT. Sebastián Beccacece.

Gol: 27′ Javier Parraguez