Colo Colo 2-3 Wanderers

Wanderers fue más equipo que un discretísimo Colo Colo: 3-2

El cuadro albo ratificó en el regreso del fútbol nacional a las canchas que es un remedo de equipo y sumó su quinta derrota en apenas ocho confrontaciones. El elenco porteño, que jugó mejor pese a no tener las figuras con el sobrevalorado cartel de su rival, se quedó merecidamente con los puntos y dejó al “Cacique” sumido en las dudas más profundas con miras al Superclásico del próximo fin de semana.

Por EDUARDO BRUNA

La ausencia de público libró a Colo Colo de una sonora rechifla. Y es que el regreso del fútbol, después de más de cinco meses de para, demostró que el albo sigue siendo un equipito. Y ese equipito, desprovisto de juego y de figuras, cayó sin atenuantes por 3-2 frente a un Santiago Wanderers que fue un poco mejor y se llevó merecidamente tres puntos de oro del Monumental.

Es a bien lo poco a lo que puede aspirar un cuadro que muestra demasiados puntos bajos frente a un rival que, como el elenco porteño, no tuvo jugadores que decepcionaran. Sin el cartel de su eventual adversario, Wanderers fue más parejito y, sobre todo en la segunda etapa, fue mejor equipo que su rival, que sigue sin jugar a nada.

Sólo en el primer tiempo el “Cacique” realizó una presentación si no buena, al menos decentita. En ese lapso, gracias a un Bolados que llevaba peligro constante por la banda derecha, Colo Colo se procuró tres o cuatro oportunidades clarísimas de anotar, pero frente a las cuales fallaron en dos o tres Valencia y hasta Paredes, que en el tramo final de su carrera al parecer está optando por ponerle a su posible conquista un toque de distinción en lugar de asegurar el tanto.

Convengamos que la apertura de la cuenta, a los 25 minutos, fue un gol de su marca. Destapado por la banda derecha, pisando el área le metió al balón un efecto que superó por completo la salida desesperada del meta Viana. Un gol muy parecido al que, tiempo atrás, le anotó a Johnny Herrera en el Nacional, y que fue para ponerlo en un marco. El problema es que, cuando el primer tiempo se iba, y con el reciente empate de Wanderers en los descuentos, Paredes tuvo en sus pies el segundo gol personal y de su equipo, entrando absolutamente destapado por el centro del área. Sólo que, en lugar de fusilar a Viana, quiso meterle un globito que se fue por sobre el travesaño.

¿Había necesidad de algo así, Esteban?

El problema es que, si bien en esa primera etapa Colo Colo tuvo oportunidades de anotar más de una conquista, su bloque posterior mostró varias fisuras que durante la segunda mitad terminaron por agrietar completamente el dique, hasta terminar derrumbándose lastimosamente. Wanderers, por momentos, zarandeó a una defensa alba que no mostraba ni la más mínima solvencia o seguridad. Los laterales Opazo y Suazo fueron superados, Insaurralde es incapaz de darle la pelota a un compañero y sólo Zaldivia, que volvía después de nueve meses de ausencia, mostraba un nivel aceptable, aunque ciertamente lejano al de antes.

El mediocampo albo no lo hacía mejor. Carmona no esaba ni en la marca ni en la entrega, Valencia se equivocaba mucho más de lo que acertaba y el joven Provoste dejaba, una vez más, testimonio de su más absoluta intrascendencia. Porque no quita ni destaca con algún pase, como no sea a un compañero libre y a pocos metros de distancia. Para la terminología de los entendidos, sin embargo, Provoste es un “volante mixto”, y hay que convencerse de que efectivamente lo es, porque ni marca ni crea.

Volviendo a disputar el segundo tiempo, ni siquiera el penal del minuto 57 (mano del central Luna ante centro de Bolados), que transformó en gol Valencia, tranquilizó a Colo Colo, que ya estaba siendo superado por un Wanderers que volvió mucho mejor de los vestuarios. Tres minutos después, Gutiérrez puso el 2-2 con un certero cabezazo para conectar un centro enviado desde la derecha por el Matías Fernández porteño, y entonces, con el partido nuevamente equilibrado en el marcador, el “Cacique” se quedó sin respuestas frente a un rival que en la cancha hacía rato lo venía superando. Ni anímica, ni física, ni mucho menos futbolística.

Bolados, que tampoco fue habilitado como en el primer tiempo, terminó por desaparecer, lo mismo que Paredes, que ciertamente, con 40 años a cuestas, hace rato que ya no está para 90 minutos. ¿Mouche? Estuvo, pero no jugó. Incapaz de desbordar alguna vez siquiera al lateral Retamal, se mostró irresoluto y hasta torpe las pocas veces que le llegó un balón a sus pies.

Que diez minutos después del transitorio 2-2 Wanderers pasara a ganar el partido, mediante otra anotación de Gutiérrez, que conectó con el vientre y en la boca del arco un balonazo mandado desde la izquierda por Rotondi, no podía sorprender a nadie. Y es que Colo Colo era el mismo bodrio que, en ocho partidos, ha cosechado la friolera de cinco derrotas y sólo puede exhibir dos triunfos, uno de ellos incluso agónico. 

El técnico, Gualberto Jara, tardó además un mundo en reaccionar. Sólo lo hizo cuando su equipo estaba en desventaja, en circunstancias que hacía rato había perdido los papeles y era claramente, además, superado en el juego. Pero los ingresos de Fuentes por Carmona, y de Blandi por Paredes, no surtieron ni el más mínimo efecto. Colo Colo era otra vez un remedo de equipo, simplemente porque no tiene jugadores de nivel y los que tiene poseen un cartel claramente sobrevalorado.

Para qué decir cuando, faltando diez minutos, o poco más, ingresaron Matías Fernández y Blandi. El “Mati” no supo atar ni desatar las pocas veces que le llegó el balón mientras que el argentino (estamos seguros), ni siquiera tocó la pelota mientras estuvo en el terreno de juego.

Muy poquita cosa tiene que ser Colo Colo para ser superado sin atenuantes por un equipo que hasta este encuentro sólo registraba cuatro puntos. Los mismos tristes siete puntos que suma Colo Colo en ocho partidos contribuyen a reafirmar el juicio.

Lo grave es que, el próximo fin de semana, el “Cacique” tendrá al frente al peor rival de todos para intentar rehabilitarse: nada menos que la “U”, que tiene por delante una ocasión más que propicia para terminar con siete años de incontrarrestable paternidad alba.

Si la U no le gana ahora a Colo Colo, es difícil pensar cuándo podría hacerlo.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la octava fecha.

Estadio: Monumental.

Arbitro: Angelo Hermosilla.

COLO COLO: Cortés; Opazo, Zaldivia, Insaurralde (79’ Barroso), Suazo; Valencia, Carmona (79’ Fernández), Provoste (69’ Fuentes); Bolados, Paredes (69’ Blandi), Mouche.

WANDERERS: Viana; Retamal (68’ Canelón), Luna, García, Cerezo; M. Fernández, Miño, Medel (88’ Herrera), Rotondi (90’ León); Ubilla y Gutiérrez.

GOLES: Para Colo Colo, Paredes a los 25’ y Valencia a los 59’ (penal). Para Wanderers, Ubilla a los 45+1’ y Gutiérrez a los 62’ (cabezazo) y 72’.

Tarjetas amarillas: en Wanderers, Retamal y Cerezo.

Tarjeta roja: En Wanderers, Cerezo a los 91+2, por doble amarilla.