Y Johnny Herrera celebró a costa de la «U»…

El arquero se negó a recibir un homenaje preparado por su ex club, pero -tras el empate sin goles que le erigió en figura- finalmente se fue del Nacional entre aplausos y gritos de aliento de la propia hinchada azul.

Sin diferencias marcadas en el dominio, aunque la “U” asumiera la iniciativa propia de su localía, Everton estableció el equilibrio en el tràmite del primer tiempo. Es cierto que se instaló futbolísticamente más cerca de su arco, pero en la suma de oportunidades ofensivas equiparó las aproximaciones azules con un par de remates de distancia de Moya y Zacaría que Herrera neutralizó sin urgencias.

Al otro lado, una llegada del Pato Rubio y otros disparos de Cerato pusieron en alerta al portero De Paul, reflejando el equilibrio de un primer periodo intenso, sin demasiada cautela ni egoísmo para buscar el arco adversario. Hasta allí el favorito no sacaba ventajas ni la visita lograba sorprender demasiado, aunque el manejo de Cuevas y Echeverría en mediocampo sacaba a los universitarios de la zona que normalmente reditúa beneficios con el manejo de Montillo y la rapidez de Aránguiz.

A esa altura, la pelota bien jugada y el marco tranquilo de 10 mil personas –sin fuego, barricadas ni protestas-, enmarcaban un partido promisorio, quizás sólo deficitario en la emoción de los goles.   

Con ambos equipos apostando a la seguridad defensiva, la primera ocasión del segundo tiempo rardó casi veinte minutos, cuando Montillo empujó una jugada por la izquierda y Aránguiz conectó un rebote que Herrera desvió al corner.

En ese lapso los técnicos renovaron el aire, con el ingreso de Carrasco por Zacaría en los azules, y la inclusión de Pol por Cueves en los viñamarinos. El propio Pol anotó a los 64’ un gol anulado por evidente posición de adelanto, en un presagio de que esa velocidad del argentino podía complicar a los zagueros azules.

Acaso el desgaste físico incidió en cierto desorden de la media hora final, cuando Everton pudo anotar en dos acciones conflictivas: primero, un centro de Cerato le dio en la mano al zaguero Carrasco, pero Gilavert ni siquiera miró hacia sus asistentes y menos al Var. Y luego, Cerato eludió a sus marcadores luego de trastabillar en camino al arco, pero el juez sancionó la fata previa en una nítida ocasión de gol.

La “U” se diluyó tras la salida de Montillo y a pesar de los afanes de  Lobos –mucho más productivo que Larrivey- no volvió a amenazar a un Everton que terminó embolsando un empate alegre, más cercano al festejo que a la decepción.

En rigor, si antes del partido la dirigencia de la  “U” tuvo la insólita idea de homenajear a Johmy herrera –luego que el propio técnico Caputo decidiera su desvinculación-, en definitiva el portero se dio el gusto de ceebrar el resultado y agradecer los aplausos, vítores y lienzos que enarboló la hinchada para rednir tributo al último ídolo… 

PORMENORES

Torneo Nacional. Estadio Nacional. Àrbitro: F. Gilavert.

Universidad de Chile (0): Fernando De Paul; Matías Rodríguez, Osvaldo González, Luis Del Pino Mago, Jonathan Zacaría (61′, Diego Carrasco); Camilo Moya, Sebastián Galani, Pablo Aránguiz, Walter Montillo (82′, Luis Rojas); Nicolás Guerra (74′, Franco Lobos) y Joaquín Larrivey. DT: Hernán Caputto.

Everton (0):Johnny Herrera; Bastián San Juan, Sebastián Pereira, Cristián Suárez, Dilan Zuñiga; Rodrigo Echeverría, Benjamín Berríos; Álvaro Madrid (78′, Fernando Saavedra), Juan Cuevas (61′, Sebastián Pol); Maximiliano Cerato (89′, Walter González) y Patricio Rubio. DT: Javier Torrente.