Ya no hay excusas para prescindir de Claudio Bravo

Chile jugará dos amistosos en septiembre, ante Argentina y Honduras, en Estados Unidos. Y la gran interrogante se centra en la figura del arquero del Manchester City, que luego de su regreso a las canchas después de una larga recuperación demostró que está en plenas condiciones futbolísticas para volver a la Roja. ¿Reinaldo Rueda pensará lo mismo?

Si bien Claudio Bravo arrancó la Premier League con un lugar asegurado en la banca de suplentes del Manchester City, su retorno a las canchas hacen pensar que lo más lógico es que también se produzca su regreso a la Roja, porque en el terreno de juego despejó cualquier duda respecto de su nivel luego de una larga rehabilitación, la razón futbolística para justificar su ausencia en el último tiempo.

Tanto en los amistosos de pretemporada como en la definición de la Community Shield ante el Liverpool, donde fue fundamental para que su equipo levantara la primera copa oficial del año, el meta chileno confirmó su vigencia, ratificando de paso que es el mejor del país en su puesto. Si son otras las razones de la marginación, la Selección entonces necesita que se solucione de una vez por todas lo que se tenga que solucionar y no seguir dando ventajas al prescindir de nuestro mejor arquero.

¿Ser suplente en su equipo le resta ritmo? Posiblemente. Pero en lo absoluto puede ser una razón para no considerarlo en alguna convocatoria. No lo fue cuando por una temporada completa se transformó en alternativa de la Real Sociedad, ni mucho menos cuando el chileno comenzó a hacerle sombra a Ter Steguen en el Barcelona.

Claudio Bravo en su dilatada y exitosa carrera ha demostrado tener un buen nivel de Selección independiente de su estatus en el equipo de turno, porque más allá de alguna vacilación ha demostrado ser el mejor arquero de Chile, al menos de las tres últimas décadas.

Que se cometieron errores fuera de la cancha en los últimos años nadie lo discute. Pero a estas alturas es inoficioso buscar responsables, porque lo que se necesitan son soluciones. Y en esa labor que se traduce en la búsqueda de la armonía en el camarín, Reinaldo Rueda tendrá que poner de su parte y abrirle nuevamente la puerta de la Roja al único capitán de Chile que ha levantado trofeos oficiales. A menos que quiera seguir jugando sin el mejor portero del país.